La delicada situación por la que atraviesa nuestro país, como consecuencia de la pandemia, evidenciada en la escalada alcista del precio de los alimentos, la vuelta de los apagones, el desempleo y la creciente ola de delincuencia que impacta negativamente en la mayoría de la población, especialmente a la clase media y los más desfavorecidos, obliga a nuestros gobernantes a actuar con prudencia y sentido común para evitar males mayores.
Ante este panorama el PRD quiere manifestar de manera clara que ahora no es el momento de hablar sobre una posible reforma fiscal por diferentes motivos:
- El pueblo dominicano está enfrentando actualmente problemas muy graves que requieren con urgencia que el trabajo del gobierno y de todos los partidos se centren en darles soluciones: seguridad, educación, apagones, transporte, trabajo, salud.
- Una reforma fiscal en estos momentos supondría un duro golpe a la clase media dominicana que es la que soporta el peso fundamental de los impuestos en nuestro país.
- Por otra parte, dicha reforma fiscal agravaría la situación de la población dominicana más empobrecida puesto que encarecería todos los servicios y, lo que es fundamental, la canasta básica.
- El aumento o creación de nuevos impuestos obstaculizará definitivamente la recuperación de nuestra economía y, seguramente, evitaría que el país retome el ritmo de crecimiento que tenía al momento del inicio de la pandemia.
Consecuentemente, el PRD insta al gobierno desistir de presentar el proyecto de reforma fiscal y, en cambio, demanda del gobierno en estos difíciles momentos de grave crisis económica es la búsqueda de soluciones alternativas que hagan posible que los dominicanos mejoren sus condiciones de vida.
Pedimos a nuestro gobierno que, junto con todos los partidos políticos, la sociedad civil organizada y el tejido empresarial, adopte medidas creativas que aporten soluciones reales a los problemas de la gente, sin lesionar a ningún sector productivo, ni a la clase media, ni mucho menos a los más pobres.
En otras palabras, pedimos al gobierno alternativas que nos ayuden a manejar la situación de crisis en que nos encontramos y continuar la recuperación económica del país, sin poner en peligro la paz y la estabilidad social y política de nuestro país.
Nuestro partido siempre ha estado, está y estará abierto al diálogo de cualquier tema que pueda significar avances y bienestar para el pueblo dominicano, pero consideramos que, aunque sea necesario en un futuro alcanzar un consenso para un Pacto Fiscal, mientras estemos dentro de la crisis económica provocada por la pandemia del COVID este no es el momento oportuno, ni el más conveniente, para aumentar la ya pesada carga impositiva de los dominicanos con una nueva reforma fiscal.



