En los últimos días, debido a la crisis que se presenta en Haití, es normal escuchar las opiniones de diversos políticos tanto haitianos cómo dominicanos, pero sin duda ha dejado un amargo sabor de boca escuchar las declaraciones del personaje que ocupa la cancillería en Haití actualmente.
El funcionario ha hecho comentarios fuera de lugar sobre la criminalidad en la República Dominicana y su actitud nefasta en cuanto a los diálogos sobre los límites del Río Masacre (que Haití estaba irrespetando, por cierto) por parte de su país, los comentarios de este personaje traen varias preguntas a mi mente.
A quién se le ocurre comparar un país controlado por bandas, donde se dan más de 100 secuestros por mes, donde los asesinatos están a la orden del día (incluyendo el de su presidente que en paz descanse) con la República Dominicana, que ser humano aunque sea poco racional haría tal comparación?

¿Cómo alguien que la comunidad internacional unánimemente rechazo cómo líder después del asesinato del presidente Moise, nos va a dar clases de política a los dominicanos?
No podría estar más de acuerdo con la ex primera dama de Haití, Michelle B. Duvalier, donde califica de incompetente a este personaje, que por sus hechos, ese título le queda más adecuado, porque el de canciller le ha quedado muy grande.
Semejante personaje con ese historial debería complacernos con su silencio y retirarse de la vida política, no debería estar ocupando un cargo tan importante como el de canciller, puesto que la diplomacia y la inteligencia al hablar o emitir declaraciones, son aptitudes del cargo, este carece de ambas, entonces yo me pregunto, pero y ¿que se cree el canciller de Haití para estar emitiendo alguna opinión sobre República Dominicana cuando su nación y su persona no tienen calidad moral para emitir juicio alguno ?
Termino este artículo recordando la palabra de nuestro señor en Mateo 7:5, que dice “!!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.”
Por Wenzel Musset Lorenzo



