New York.- La Unión Nacional de Integración Revolucionaria (UNIR), vaticinó que los precios de los artículos comestibles para la tradicional cena de “Noche Buena”, dificultará que la mayoría de la población dominicana pueda celebrarla.
Domingo Bretón, presidente nacional e internacional de dicha entidad, que aglutina centenares miembros, observó que los aumentos en las carnes de pollo y cerdo, las más comercializadas para el 24 y 25 de diciembre, podrían experimentar precios inalcanzables por la población nacional.
Recordó, que el precio del pollo experimentó un alza de hasta 100 pesos la libra cruda, mientras que la fiebre porcina, acabó con la mayoría de la producción porcina de la nación.
“Es una realidad que no podemos ocultar. No podemos tapar el Sol con un dedo. Esta situación el gobierno debe darle una solución, pero rebajando los precios en favor del país”.
Pidió, al presidente Luis Abinader, instruir al ministro de agricultura y al director del Instituto de Estabilización de Precios, INESPRE, a fin de abastecerse con tiempo para evitar la ola especulativa que se ve venir en desmedro del pueblo.
Otros artículos que podrían llegan con precios nunca antes vistos, son las teleras, manzanas, uvas, pasas, ciruelas, frutas secas como las almendras y coquitos, muchos de estos importados en dólares.
A estos ingredientes usados tradicionalmente por los dominicanos, se agrega en el caso de los pobres,mayoría, botellas de ron, ponche, vino, anís, cervezas y bebidas gaseosas.
El dirigente político de UNIR, aliado al gobierno de turno, calificó de preocupante la situación planteada, al precisar que las autoridades deben actuar con anticipación para frenar las pretensiones de agiotistas, que solo les interesa explotar a la población criolla para su beneficio económico.
Calificó de sombrío el ambiente navideño dominicano, al afirmar que los servidores públicos devengan salarios que no están acordes al actual costo de la canasta familiar en el país.
Apuntó, que la inflación en el costo de los servicios y la canasta familiar se llevarán como “un ventarrón”, la esperada regalía pascual.
Por Vicente Balbuena
