NEW YORK.- Putin y su liderazgo, llegaron a la ex URSS, hoy Rusia, en uno de sus momentos históricos más tristes y decadente de su historia. Débil, sin moral, caótica, su economía destruida, humillada, y sobornada por los EE. UU., y sus socios del West. Tan pronto como pudo consolidar su liderazgo, empezó una serie de reformas en Rusia en todos los órdenes y todos los frentes, económico, político, y militar a fin de recuperar en Rusia todo lo perdido después del colapso de la URSS.
Hoy día, Rusia junto a China, y los países emergentes representan una fuerza considerable y un desafío a las políticas de EE. UU. y sus vasallos y a sus pretensiones de seguir controlando los asuntos globales de acuerdo tan solo a sus intereses, y seguridad mientras desconocen los intereses y la seguridad de todos los demás.

Putin no es comunista, y aunque lo hubiese sido por oportunismo, es uno de los no comunista, más hábiles que ha parido la URSS, que tenga yo conocimiento. Vale recordar lo que dijo otro grande de nuestra historia, Fidel, cuando hablando sobre la revolución cubana expresó: «…Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra…«. Son muchos los que han opinado sobre los culpables del colapso de la Unión Soviética, atribuyéndolo tanto a Yeltsin, como a Gorbachov, y aunque sobre estos dos individuos exista mucha responsabilidad en su disolución, también hay que incluir ahí al Partido Comunista de la URSS que no supo defender y liderear al pueblo soviético para evitar su destrucción, y su desaparición. Las decisiones de Putin recientemente están encaminadas en que Rusia no pase lo que le paso a la URSS 30 años atrás, pues jamás se recuperaría.
Lo que no entienden nuestros colegas, es que para opinar sobre geopolítica hay que tener conocimientos, objetividad y menos hormonas emocionales. Putin siempre ha mantenido actitudes ambiguas sobre la historia de la URSS y sin ofender a los que de conciencia son comunistas y les duele haber perdido todas las conquistas sociales, el respecto, y la dignidad que la URSS les dio a todos sus ciudadanos por casi un siglo; Putin se comporta y dice cosas, que no son de mi agrado, y de millones que alaban lo que fue la URSS para las aspiraciones de un mundo libre, de paz, y prosperidad. En Putin, hay muchas actitudes cuestionables cuando se refiere a la formación de la URSS, en particular sus ataques a Lenin, y los problemas de hoy día en Ucrania; pero cuando llega el momento de enjuiciar a Putin basado en sus decisiones, sean estas buenas, o malas, hay que darle crédito al hombre; pues por ahora es la única esperanza capaz y con la fuerza de crear un mundo multipolar, donde todos los países pequeños y grandes puedan convivir en paz, disfrutar de sus derechos, sentirse seguros y libres de que un poder hegemónico imperialista los invada, y los destruya, como ha estado haciendo por los últimos 30 años, con Siria, Iraq, Libia, Yemen, y Afganistán.
Nosotros no tememos a las críticas, sean estas de derecha, del centro, fascistas, e incluso de comunistas e izquierdistas que lo fueron; pero que ya no lo son, pues estamos preparado para derrotarlo a todos con nuestras ideas y convicciones. Cuando leo los comentarios cínicos de algunos líderes del West criticando a Putin sobre sus decisiones después de ellos mismo haber cometido barbaridades con respecto a invadir otros pueblos, sanciones, bloqueo a Cuba, Venezuela, Nicaragua, me doy cuenta de que esta gente no entiende la realidad geopolítica que hoy vivimos, y parecen vivir en otro planeta.
Todos los humanos estamos sujetos a cometer errores cuando se habla de tomar decisiones. El problema está cuando nos inculcan en nuestros cerebros, los medios del West que sus lideres son superiores y no cometen errores, mientras otros son menos inteligentes y sus decisiones, aunque sean positivas y buenas para sus pueblos, para ellos son erróneas. Esta idea es lo que los imperialistas y sus lacras del West difunden como propaganda por sus medios a diario las 24 horas al día a los tontos, e incultos de que sus lideres siempre tienen la razón, y lideres como Putin, y otros como él están equivocados.
En uno de los primeros viajes de Putin al exterior en una visita a Cuba. En ese tiempo todavía en Cuba existían remanentes del sistema soviético como era la base para escuchar todo lo que hablaba el Tío Sam y que le interesaba oír a la URSS para tomar medidas de respuesta. En esa visita Putin le comunico a Fidel que cerrarían el mejor centro de escuchas existente en occidente de la URSS, » La base de Lourdes». Para Fidel, esto era un error; pero la decisión había sido tomada, y se cerró. Pero en Cuba las cosas no se quedan así, y a las gentes no las tiran para la calle, como hacen los capitalistas, cuando sucede algo similar. La base, los terrenos, los equipos, y todo el personal más los recursos técnicos se reprogramaron y de ahí salió y se levantó una gran institución en Cuba, la Universidad, UCI; la cual hoy día juega un gran papel en la formación tecnológica de especialistas cubanos, y en el desarrollo del país.
Independientemente de las críticas a favor o en contra de Putin en su decisión, la realidad es que Putin estaba enfrentado en Rusia a una situación interna compleja y bien difícil, el Partido Comunista derrotado, desprestigiado e incluso prohibido en su propio país, el anticomunismo florecía, junto a tres fenómenos no vistos antes, el surgimiento de una verdaderas mafias rusas, la drogadicción, y el desmantelamiento y privatización de lo que quedaba de Rusia, amén de que la URSS en ruina y cada república soviética sus lideres la empujaban hacia el NATO, la UE, y los EEUU. Ante esta situación de una Rusia debilitada, en quiebra, y unas fuerzas armadas sin moral y descarrilada, era muy poco lo que podía hacer Putin en estas circunstancias.
Observar en los medios el derribamiento de las estatuas de Lenin, y los monumentos a los soldados soviéticos que liberaron a toda Europa de las garras del fascismo más que humillación era una vergüenza difícil de ver y digerir sin brotar las lágrimas. Pero a pesar de lo bochornoso de las estatuas y los monumentos, la vergüenza más fuerte fue ver el video donde Bill Clinton aparece riéndose a carcajadas de Yeltsin en la escalinata de la Casa Blanca. Los videntes no se daban cuenta ni entendía pues pensaba que era quizás un chiste de alguien y por eso las risas y carcajadas de Clinton. Pero todo, tarde o temprano se sabe, y al final los rusos supieron la verdad. Se trataba de que Yeltsin estaba tan borracho que estaba tirándose una “carretilla de peos” y Clinton no podía para de reírse. Para Rusia y su pueblo ese acto bochornoso de Yeltsin constituyo una humillación intolerable y un golpe bajo a la cultura rusa y sus dirigentes.
Otra gran humillación para Rusia fue la guerra en Chechenia, la cual alentada por EE. UU. y sus lacayos del West buscaban que la parte de Rusia en el Cáucaso se convirtiera en un gallinero terrorista dominado por ellos tal cual sucede hoy día con ISIS, y otros grupos similares en el Medio Oriente. Había que ponerle un freno a todo esto; pero no había un líder a quien acudir, pues lo que quedaba de la URSS todos se repartieron el botín y se dedicaron a pillar los activos del país y sacarlos hacia los países del West. Pero como dice la canción del cubano Carlos Puebla, …”se acabó la diversión, llego Putin y mando a parar” …. La explosión en el accidente del Kursk le puso la tapa al pomo, y en ese momento Putin se dio cuenta que Rusia tenía que levantarse con sus propios esfuerzos como siempre ha sucedió en su historia.
Luego vinieron las oleadas de la OTAN y sus estructuras militares hacia sus fronteras a pesar de vérsele dado a Rusia y sus lideres seguridades de que no lo haría. En fin, se dio cuenta que había sido engañado, humillado, y tratado irrespetuosamente, peor que un país de tercer mundo, y esto no podía seguir así, pues representaría el fin de Rusia y todo lo que representa Rusia a nivel global. Fue allí cuando se dio cuenta, que de seguir en este orden las cosas una confrontación, y una guerra con los EE. UU. iba ser inevitable. Y es que, Putin, al igual que muchos que entendemos perfectamente, que los centros del poder de EE. UU. odian a Rusia sin importar quien sea el presidente o emperador de turno. Es una rusofobia alimentada por décadas de condicionamiento mental y un bombardeo de literatura encaminada a pintar a los rusos como los villanos, los salvajes, y los malos de la película. Esto ha sido así, desde que Lenin creo el primer estado socialista del mundo. Para remediar esa situación Rusia necesitaba recrear y tener un ejército fuerte. Gracias a Putin Rusia ha ido desde una FFAA rusas desmoralizada a la más poderosa del planeta, y con armas de tecnología de punta que nadie tiene en la actualidad.
Los acontecimientos hay que verlos y estudiarlos dentro de su alcance y sus dimensiones. Rusia con Putin se ha levantado, y aunque no es la poderosa URSS esta demostrando tener un liderazgo fuerte, decidido, y dispuesto a jugársela hasta al final, tal cual lo hizo Stalin durante la gran guerra patria, cuando condujo al pueblo soviético a la victoria y nos salvó a todos de un seguro exterminio fascista. Hoy día estamos en el medio de una crisis de globales proporciones donde se está disputando una transición desde un mundo unipolar, donde un poder hegemónico, los EE. UU., se aprovecharon del colapso de la URSS para implantar su hegemonía y dominio en todo el planeta para sus intereses a expensa de la seguridad e intereses de todos los demás. A esa unipolaridad se le oponen las fuerzas de la multipolaridad encabezada por Rusia y su líder Putin, con el apoyo de China, Irán, y todas las economías emergentes que han sufrido los rigores de esas políticas egoístas de quererlo todo para ellos y nada para los demás.
Los acontecimientos que hoy día se suceden en Ucrania se corresponden con esa transición. Putin ha lanzado una advertencia a Occidente en su anuncio de la ofensiva militar en Ucrania. No hay la más mínima duda que esta es la tendencia y a Putin hay que interpretarlo literalmente cuando dijo: … «En lo que respecta a la esfera militar, la Rusia moderna es una de las potencias nucleares más fuertes ahora, incluso después de la desintegración de la URSS” …” Quien intente ponernos obstáculo, y más aún crear amenazas para nuestro país, para nuestro pueblo, debe saber que la respuesta de Rusia será inmediata y acarreará consecuencias que nunca han experimentado en su historia”. Vamos ahora a ver si a quien va dirigido ese mensaje, es un perro tan guapo como ladra, y les quedan dientes, después de tanto morder víctimas inocentes que no se pudieron defender.
Y bien, en eso estamos, y esperamos que de esta crisis surja un nuevo orden mundial, multipolar, donde se respecte el derecho de todos los países y pueblos a vivir libre, independiente, y seguros, sin amenazas, sin sanciones, y sin bloqueos.
Por David Marnes
MS Edu., BSEE & MSEE



