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Del nepotismo al despotismo

Julio Gutiérrez Heredia

La defensa y el gambito en el ajedrez político

No importa el tipo de gobierno establecido en cualquier país, si se utilizan como medio para optar por determinados cargos en el sector público, mecanismos y condiciones al margen de normativas, para la selección y contratación de profesionales con la intención de desempeñar funciones específicas.

Por décadas, para no extendernos a siglos, los dominicanos hemos observado el comportamiento de algunas autoridades civiles y militares, al momento de administrar recursos públicos, ya sean tangibles o intangibles, que se comportan como, si esos recursos formaran parte de su patrimonio personal. Con esa actitud, la experiencia ha demostrado que los renglones mas afectados son, los servicios personales y las adquisiciones de activos.

En los servicios personales, cuyo componente principal es la nómina de servidores, se comete una de las “indelicadezas” de la administración pública, denominada, el nepotismo, conocido como: “Trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos”. Muchos consideran a esta manera de favorecer amigos y familiares, en contra de los principios de legalidad e igualdad de oportunidades en el ámbito laboral; pero, los que accionan este procedimiento, no entienden que se deteriora la credibilidad de la ciudadanía en el gobierno y sus instituciones.

Con conocimiento o sin él, esos funcionarios al rodearse de un grupo de servidores con la anuencia de un protector, consideren que tienen luz verde para tomar decisiones, en función de sus intereses personales, cayendo en lo que conocemos en una actitud despótica. El termino despótico, no solo se refiere a la forma de gobernar de manera absoluta; también, se aplica a personas que, valiéndose de su posición en un ambiente laboral, abusa de su superioridad.

La práctica relacionada con el nepotismo y la actitud despótica de los gobiernos que los dominicanos hemos tenido, desde la Independencia de la República, no se han sustraído de esas malas costumbres; excepto, en los siete meses del gobierno administrado por el profesor Juan Bosch. Después de ahí, todos han permitido o vuelven sus miradas hacia otro lado y, no evitan esa manera irritante de comportarse, tanto los familiares y amigos, como los relacionados de esos funcionarios., con poder de decisión.

El nepotismo es una decisión refrendada en países con regímenes democráticos, debido a que restringe las aspiraciones de las personas en el desempeño de los conocimientos adquiridos, para ocupar un cargo, especialmente en el sector público; pues, es en ese sector donde se dan los casos con mucha frecuencia. En ese sentido, consideramos que, la vinculación de nepotismo con el despotismo, se verifica en la actitud autoritaria utilizada por los favorecidos y privilegiados del funcionario auspiciador de ese ambiente laboral, puesto que a la postre, tienden a dañar la imagen del gobierno de turno, dando como resultado la denegación de votos electorales.

Por el momento, es difícil detener estos dos flagelos, generadores de prácticas corruptas a nivel institucional, a pesar de que existen leyes como la 41-08 de Función Pública y la 107-13, sobre Derechos de las personas en sus relaciones con la Administración y de Procedimiento Administrativo.

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

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