NEW YORK.- El Congreso estadounidense aprobará los $105 mil millones que pidió el presidente Joe Biden para Ucrania e Israel. Ese dinero irá a la industria armamentista que financia las campañas de los legisladores, aprobarán el desembolso, porque también son accionistas de industrias armamentistas, eso es “democracia”.
Rusia y China quieren parar la carnicería, “cese al fuego” entre Israel y Gaza, Washington propone “pausa humanitaria”, llevar medicina, comida, sigan la carnicería.
Esa guerra envolverá toda la región, disparará los precios del petróleo y la inflación mundial. Seguiremos la guerra contra Rusia en Ucrania, mientras nos preparamos para guerrear con China, ampliaremos el mercado armamentista.

Importan las vidas de civiles en Ucrania, pero las de civiles en Gaza, es una lógica absolutamente armamentista.
Contamos con millones de “refugiados”, para alimentar el molino de carne guerrerista, también reimpondremos el servicio militar obligatorio. Quien crea que esto es una locura, tiene razón.
Se escuchan cosas ridículas, pero escalofriantes. Israel con unos nueve millones de habitantes amenaza con “borrar a Irán”, con 90 millones de habitantes “de la faz de la tierra”. ¿Cuántas ojivas nucleares usarán?
El presidente Joe Biden ofreció las bases filosóficas del conflicto. Se enfrentarán el autoritarismo de China y Rusia, contra nuestra libertad de ofrecer vidas jóvenes como sacrificio en los altares de la omnipotente industria armamentista estadounidense, amén.
La carnicería iniciará después que Israel invada Gaza, tarde o temprano, todo esto repercutirá en las ciudades estadounidenses.
Tenemos tres conflictos activos, Israel-Gaza, Yemen, y Siria, se conectarán, envolviendo a todo el Medio Oriente. Ya Estados Unidos e Irán se atacan en Siria.
Tendremos una gran guerra, todos contra todos, perdedores seremos todos, sólo ganarán los accionistas de la industria armamentista, que usan dinero público, para subsidiar sus inversiones privadas.
Por J.C. Malone



