Icono del sitio Labazuca.com

Depredadores de las vías publicas

Julio Gutiérrez Heredia

La defensa y el gambito en el ajedrez político

A la verdad, que las autoridades responsables del ordenamiento del tránsito vehicular, en calles, avenidas y carreteras, han mantenido la “vista gorda”, para no ver como individuos conducen motocicletas, desafiando todas las reglas exigidas a un conductor de vehículo de motor. Las señales de tránsito son violadas impunemente, sin importar la presencia de miembros de la DIGESETT (Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre). Dirigirse por una vía contraria a la establecida, o subirse por aceras y contenes, es la mejor opción de estos depredadores de las vías públicas.

Habría que investigar si los que conducen motores sufren de daltonismo, puesto que, ninguno respecta los cambios de luces de los semáforos, ya que, es común, en la mayoría de esos conductores, no detenerse ante los cambios de luz roja, amarilla o verde.

Según una publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uso del automóvil ha aumentado considerablemente en las ciudades de Latinoamérica y el Caribe. Esta situación, ha tenido consecuencias negativas para la mayoría de las grandes ciudades de los países en desarrollo, como el entaponamiento, la contaminación y los accidentes de tránsito.

En la República Dominicana hemos experimentado con énfasis el crecimiento del parque vehicular. Conforme a un estudio realizado para determinar el Índice de Motorización, en América Latina, somos el segundo país con el índice más elevado, que se determina por la cantidad de habitantes y el número de vehículos, arrojando la cifra de 507 vehículos por cada mil habitantes. Solo Brasil y México, están por encima de nuestro país.

En el último censo celebrado por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el parque vehicular estaba compuesto de 3,3 millones de motores y 2,5 Millones de otros vehículos de motor. Estas cifras significan que, por cada diez dominicanos, aproximadamente, 3.3 habitantes tienen o conducen motores.

Durante los operativos navideños de fin del Año 2023, las estadísticas del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), en la primera etapa (Nochebuena y Navidad) los accidentes provocados por personas conduciendo motores, representaron un 69 por ciento de los casos registrados.

En la segunda etapa del operativo (Noche Vieja y Año Nuevo), los registros del COE, indicaron que los accidentes provocados por motoristas, representaron un 81 por ciento del total de ese periodo. Este aumento del segundo periodo con respecto al primero, es una manifestación de la falta de control de ese sector, aupados por la carencia de respecto de los mismos conductores sobre su integridad física y la vida de los demás.

La presencia masiva de motoristas en las terminales de las estaciones de trenes y teleféricos, es una muestra de que, los responsables de la seguridad del tránsito, han olvidado los planes de cubrir ese servicio con vehículos adecuados para transportar la ciudadanía y, no por motores, mismos que son utilizados, eventualmente, para atracar a ciudadanos indefensos.

La descongestión del tránsito, es una tarea pendiente, en la cual debemos de contribuir todos los dominicanos, para evitar que los depredadores de las vías públicas se auto devoren ellos mismos. Da gusto ver como conducen los motoristas en países desarrollados, con civismo y, ajustados a las leyes de tránsito. Será posible, algún día, gozar de esas garantías?

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

Salir de la versión móvil