NEW YORK.- El pasado fin de semana algunos dominicanos residentes en Nueva York organizaron un simulacro de elecciones, como antesala de la contienda que esperamos el domingo 19 de mayo en República Dominicana. No hay dudas de que fue un ejercicio legítimo, que a pesar de no representar la realidad electoral existente, cuando menos sirvió para soliviantar el ánimo de algunos políticos y sus seguidores.
Honestamente, no hay nada que criticar y menos que lamentar en la consulta montada el domingo en NYC. Los galleros -gente de palabra- dicen que “tope no es pelea” pero, aceptan esos ensayos previos como forma de calentamiento, para apreciar en el ruedo las debilidades de sus gallos y de los ajenos también. De forma que esa alaraca del domingo, va a dejar sus enseñanzas, especialmente para los que aun sabiendo que están ganados, por la fina picada y las afiladas espuelas de su gallo Luis Abinader, parece que no entendieron que a la gallera solo se entra si se va a competir.
Y ellos -la gente del PRM- fueron el domingo a ver las peleas desde las gradas, pero los de la FUPU no solo se metieron en el redondel sino que además, controlaron el reloj, pusieron el juez de valla, armaron los gallos, cobraron las apuestas, impusieron las multas por desorden y hasta vendieron “las bajas caídas”. Les dieron un “palo de gallera” porque validaron su sueño dorado: Luis sacó supuestamente, 46% y Leonel 44%, por lo que habría segunda vuelta, aunque todos sabemos que en Nueva York los numeritos son muy diferentes.
Pero pongamos las cosas en orden y dejemos de lado la chercha de la gallera. Es cierto que el PRM en el exterior, en ocasiones se comporta como una olla de grillos y que la Dirección Política y el presidente Abinader no están conformes con las luchitas grupales que cada vez se hacen mas evidentes. Empezaron “haciéndole coro” a los diputados del exterior y se distrajeron de los eventos principales, que son: la reelección de Abinader con amplio margen (+60%) y bajar el nivel de abstención registrado en el 2020, hasta 30%, cuando menos.
Después se metieron en “alinearse” para el 2028, olvidando que hay que ganar primero en el 2024. Al día de hoy, 79 personas ligadas al PRM me han hecho la pregunta: ¿Y con quién tú te vas en el 2028? y siempre les he contestado: “Vamos a salir del 2024 primero y después hablamos”. Ya hay equipos de trabajo de por lo menos cinco (5) precandidatos para el 2028. Y eso es una barbaridad. Mis últimos artículos los he dedicado a esclarecer este asunto, así que, no voy a llover sobre mojado y prefiero volver al tema de la encuesta disimulada del domingo.
Lo primero es que participaron unas 1,500 personas, un buen número para cualquier encuesta entre los votantes que hay en Nueva York y se reconoce que Somos Pueblos hizo un trabajo meritorio, aunque solo se reflejara una polaridad inexistente y absurda: Abinader no compite ni con Leonel ni con Abel, Luis los supera a los dos juntos con el doble de votos, y todos lo saben perfectamente.
En lo personal, quiero felicitar a Gerardo Rosario, de los 300 con Leonel, por el montaje del show mediático que resultó la encuesta de Somos Pueblo; hicieron su trabajo y aprovecharon la aparente borrachera política del PRM con el triunfo de febrero en las elecciones municipales.
Ahora, el PRM ya durmió su resaca, y su jefe político en Nueva York, el Coordinador de Campaña, está reorganizando las tropas, no para hacer otra encuesta como la del pasado domingo sino, para hacer posible lo que todos sabemos, aunque por momentos y debido a debilidades muy íntimas, parecemos olvidar: Luis Abinader conduce la Nación Dominicana por un sendero de progreso y cambios positivos, que no se puede devolver y los dominicanos del exterior lo entienden muy bien.
Como les decía al principio, lo que está en juego no es quien pudiera estar en segundo lugar, haciéndole de contra parte a Luis Abinader, lo que se discute no es si Abinader gana el 19 de mayo; no, lo que se quiere establecer el 19 de mayo es si Abinader será capaz de superar el 70% de los votos depositados, y todo indica que lo logrará en NY.
¡Vivimos, seguiremos disparando!
POR ROLANDO ROBLES

