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La abstención electoral en RD: causas y consecuencias

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La abstención electoral es un fenómeno que ha cobrado relevancia en la República Dominicana, especialmente en las últimas décadas. En las elecciones presidenciales del 2016 la abstención fue de 30.4%; mientras que en las elecciones municipales y congresuales fue de un 32.4%. Para las elecciones presidenciales del 2020 la abstención alcanzó el 44.7%; en la municipales y congresuales fue de un 49.5%. Cabe recordar que en las recientes elecciones del 18 de febrero y 19 de mayo, la abstención superó las anteriores, disparando una alerta al sistema electoral.

Este breve artículo vamos a examinar algunas causas y consecuencias que podrían afectar la calidad de la democracia y el ritmo de desarrollo que debe llevar del país.

1) Desconfianza en el sistema de partido: La corrupción y los escándalos políticos han erosionado la confianza de los ciudadanos en las instituciones y partidos políticos. Muchos votantes perciben que su voto no hará una diferencia significativa debido a la falta de transparencia y la perpetuación de las mismas figuras políticas tanto en las direcciones de los partidos como en o alrededor de los gobiernos. Sabemos que los partidos políticos deben ser instrumentos de lucha por el bien común y la búsqueda del bienestar, y no instrumentos para el servicio de causas personales.

2) Falta de educación cívica: La carencia de una educación cívica adecuada contribuye a que muchos ciudadanos no comprendan la importancia de su participación en el proceso electoral. Esto es especialmente notable en las áreas rurales y entre las poblaciones más jóvenes.

3) Desilusión con los candidatos: La percepción de que los candidatos no representan adecuadamente los intereses de la población o que no hay opciones atractivas pueden llevar a la apatía electoral. La repetición de los mismos candidatos en varias elecciones también alimenta esta desilusión.

4) Violencia y coacción: En algunos casos, la intimidación y la violencia en periodos electorales pueden desalentar la participación. Esto incluye amenazas directas a los votantes o la percepción de inseguridad durante el proceso electoral.

1) Legitimidad cuestionada: Un bajo nivel de participación electoral puede cuestionar la legitimidad del gobierno electo. Cuando una gran parte de la población no vota, el mandato del gobierno puede ser percibido como débil o no representativo de la voluntad popular. Y esto puede generar ingobernabilidad.

2) Desigualdad en la representación: La abstención puede llevar a una representación desproporcionada en ciertos grupos o partidos políticos. En teoría, por ejemplo, si los sectores más pobres o jóvenes no votan, sus intereses pueden ser subrepresentados en las decisiones políticas. Por supuesto que este no es el tipo de representación que se da en el país.

3) Fortalecimiento de la apatía política: La abstención puede crear un círculo vicioso de apatía. A medida que más personas se abstienen de votar, el sentimiento de que el sistema es irrelevante o ineficaz puede aumentar, llevando a una mayor abstención en futuras elecciones y esto no le conviene a la democracia ni a la partidocracia ya en crisis.

4) Debilitamiento de la democracia: La democracia se basa en la participación activa de sus ciudadanos. La abstención persistente puede debilitar la democracia, ya que la participación electoral es una de las formas más directas en que los ciudadanos pueden influir en la dirección política del país.

5) Oportunidades para el autoritarismo: Una baja participación electoral puede ser explotada por líderes autoritarios para consolidar el poder. La falta de una fuerte oposición popular facilita la implementación de medidas que pueden restringir aún más los derechos y libertades democráticos.

1) Tendencia de la participación: La participación electoral ha mostrado una tendencia a la baja en las últimas elecciones, tanto en las presidenciales como en la congresuales y municipales. La disminución es más notable en las elecciones del 2020. Pero donde la participación fue significativamente menor en comparación con las anteriores fue en las recién pasadas del 18 de febrero y 19 de mayo.

2) Impacto de factores externo: La pandemia de COVID-19 en 2020 tuvo un impacto considerable en la participación electoral, contribuyendo a una alta tasa de abstención debido a las preocupaciones de salud y las restricciones de movilidad.

3) Comparación con promedios regionales: Comparando con otros países de América Latina, la tasa de abstención en RD es relativamente alta. Por ejemplo, en las elecciones presidenciales del 2020, la abstención fue de 44.7%, mientras que en otros países de la región, la participación fue más alta.

La abstención electoral en RD es un fenómeno complejo con múltiples causas y significativas consecuencias para el sistema democrático del país. Abordar este problema requiere un enfoque multifacético que incluya la mejora de la educación cívica, el combate no parcializado de la corrupción, la creación de políticas inclusivas y la garantía de la seguridad electoral. Solo a través de estos esfuerzos se puede fomentar una participación electoral más robusta y representativa, fortaleciendo así la democracia dominicana

Por José Minaya Peña

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