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Descontento generalizado en las Fuerzas Armadas por prácticas arbitrarias

Los guardias: no son «muchachos de ‘mandao’» de los policías

Dayvi López Vargas

SANTO DOMINGO ESTE, RD.- Rangos medios y bajos no se adaptan al actual ministro de defensa. Solo la imposición y el régimen disciplinario los obliga. No hay forma humana posible de que los militares puedan ser escuchados. Hemos recibido quejas de doce oficiales subalternos y veintitrés alistados sobre diferentes arbitrariedades.

Las políticas arbitrarias van contra los derechos humanos. La carrera militar es dirigida estrictamente por la Ley Orgánica. El Reglamento Disciplinario y las leyes militares protege a los militares y limitan el poder. Más grave cuando se acusa de «locuras» o problemas mentales sin aval de un especialista y aún lo esté, de manera automática entra en un plan de salud para los pensionistas de las Fuerzas Armadas, creado por medio del decreto No. 159-17 del presidente Danilo Medina.

Ese plan especial de servicio de salud para proteger a todos los miembros de las Fuerzas Armadas, y así tener acceso digno y oportuno a los servicios de salud a través de SENASA. Con ello el de irse el oficial o alistado con un 100% de salario en caso de problemas de salud.

La actual denuncia de un militar que por casi 25 años defendió la patria y no le quieren conceder su merecido y legal retiro pone entre la espada y la pared los discursos del Ejecutivo de honestidad y más grave, cuando el Sr. Presidente según un oficio, firma la baja y no pensión. Esto podría ocasionar a futuro manipulaciones para hacer que se vayan sin pensiones.

El referido oficial subalterno, solo es uno de los tantos casos que deciden denunciar. El oficial con casi diez años en un rango, sin esperanzas y con un futuro por delante en su carrera de leyes, hicieron que tomara la decisión de solicitar el retiro y no se le cumplió.

Desde las pequeñas unidades hasta las unidades mayores solo se ha hablado entre la tropa y oficiales subalternos del caso del teniente abogado Moya. Es tortura no permitirle a alguien irse del oficio que no quiere continuar. No existe régimen militar obligatorio ni estamos en guerra.

Dentro de los comentarios de oficiales respecto a la cúpula militar de Díaz Morfa, han manifestado: «debe irse Díaz Morfa ya»; «está bueno»; «ese es enemigo de los guardias»; «el presidente los apoya»; «voy a ver si a mí me van a saltar con lo mismo cuando me quiera ir, a mí tendrían que ‘mátame’ ese viejo del diablo»; «al único que escucha ese, es a Hipólito».

Esos comentarios son muestras del deterioro que se viene presentando. Una crisis institucional centrada en denuncias de corrupción por parte de un oficial ponen mediáticamente a temblar al Estado Mayor General y del Ejército. Estas medidas y graves denuncias de corrupción ameritan responsabilidades e intervención del propio Ministerio Público. Nadie está por encima de las leyes ni de la institucionalidad. De teniente hasta general debe respetarse las leyes.

Esto nos lleva a imaginar el porqué ha habido renuncias o solicitudes de retiro masivas en la primera institución de la República. Hasta el momento, las cifras nos revelan una crisis institucional en comparación con las dimisiones de los uniformados producidas durante los gobiernos pasados.

Muchos coroneles y tenientes coroneles solicitaron el retiro de las instituciones, esto constatado a través de una circular emitida por la Dirección Personal. Según lo expresado en otra comunicación, los oficiales de carrera se están negando a por a las unidades.

A diario nos escriben militares de las diferentes unidades, entre ellas la Escuela Militar de Infantería, Artillería, Aviación, y de otras especialidades de distintos batallones del país denunciando deterioro y falta de voluntad en ayudar a los militares, especialmente refiriéndose al ministro de Defensa.

De acuerdo con las fuentes, los oficiales y alistados se quejan porque «tenían su tiempo» y pidieron su retiro de manera voluntaria para evitar que le llegue la baja (desde la misma fuerzas armadas). A esto se suma facilidades laborales de las empresas civiles.

El fin de las fuerzas armadas, a diferencia de la antigua Guardia Pretoriana​ de Roma que era un cuerpo militar que servía de escolta y protección a los emperadores romanos, estos deben ser leal a la Ley Orgánica, a la Constitución y los mandos civiles, siempre y cuando respeten las leyes.

En las unidades están denunciando persecuciones por ser leales a otros mandatarios y de manera extraña también son perseguidos. Muchos están hasta el cuello de esos acosos y otros se mantienen invisibles: muchos prefieren irse, antes que la desconsideración.

Hay una serie de hipótesis para explicar las masivas salidas de los uniformados. Según información de algunos militares, que solicitaron la reservas de sus nombres, “mencionan que están cansados de las nuevas directrices impartidas desde el Ministerio de Defensa y el Gobierno que dice ser el cambio”. Sin embargo, aun manifestando apatía a superiores, le niegan el retiro.

Los puntos legales más graves es que el derecho internacional y los derechos humanos prohíben el «trabajo forzoso» y se entiende, que es «todo trabajo o servicio que se exige a cualquier persona bajo la amenaza de una sanción». Ni los presos pueden ser obligados a trabajar. Por lo que constituye una ofensa a la dignidad humana y los derechos del militar

Nuestra Carta Magna prohíbe los trabajos forzados a las personas, evitando una situación de esclavitud contraria a los principios y la dignidad que pregona la Constitución. Esa finalidad esencial del Estado es uno de los fundamentos del Estado social y democrático de derecho con un carácter expansivo, así la Constitución.

El militar después de los veinte años de servicio si incurre en conductas imprudentes la acción a tomar es la de según el cúmulo de faltas, proceder al «retiro forzoso». Todos los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde RD es firmante, se comprometen a respetar los derechos humanos. La doctrina militar viene desde la Ley N.º 17 de Retiro de la dictadura Trujillista que consideraba un derecho inembargable la pensión a militares cumplidos los 20 años de servicio solo interrumpidos por amenaza de guerra.

Finalmente, es lamentable que comandantes con doctrinas de mediados del siglo XX actúen como que son el derecho y esto se debe a la falta de liderazgo en las instituciones. Esto ocasiona que muchos oficiales y soldados estén convencidos a no verles sentido a seguir en las instituciones…

Por Dayvi López Vargas

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