SANTO DOMINGO, RD.- Entre los siglos XVI y XIX, hasta mediados del Siglo XX, la corrupción adquirió nuevas facetas y dimensiones, los reinados e imperios se disputaron el Continente Americano como si fuera un gran pastel. La lucha en los países europeos se concentró en quien obtenía el mayor y mejor pedazo de las riquezas que ofrecía el Nuevo Continente.
En vista de que España consideraba que, el hecho de haber avistado nuevas tierras el 12 de octubre de 1492, le daba el derecho de exigir la posesión de todo lo encontrado en el hemisferio occidental, ampliándose este criterio, después de que, la expedición de dirigida por Magallanes y Elcano,confirmara la tesis de la redondez de la tierra.
Tanto significaron las nuevas tierras descubiertas que surgieron las escaramuzas, enfrentamientos y guerras. En esos actos bélicos, casi todos los países y reinos, se peleaban con España, por haber tenido la primacía en los descubrimientos.
Prácticamente, por la inmensidad de las tierras recién descubiertas, España no tenia la capacidad de mantener la hegemonía de su posesión, por lo que, ya sea por las buenas, en base a convenios o, por las malas, mediante el uso de la guerra, el reino español, tuvo que ceder a varios países europeos y, dejar tener asentamientos en el Continente Americano.
Debido a esas incursiones, surgen el concepto de la “geopolítica”, donde encontramos en el mapa de las tierras americanas que, Inglaterra se adjudica el Norte del Continente y algunas islas del mar Caribe. Francia, toma posesión de varias islas en la Cuenca del Caribe. Portugal se posesiona de una gran parte de América del Sur, lo que es hoy, Brasil. Los Países Bajos, toman posesión de varias islas de la región caribeña. Por lo tanto, España tuvo que aceptar la parte al sur de las posesiones inglesas de Norte América, lo que conoceos como México; también, la totalidad de Centro América y gran parte de las Antillas Mayores;además, las tierras de Sur América, excepto la que ocupóPortugal.
Las nuevas tierras poseídas por los países mencionados dieron origen a un sistema político conocido como “colonialismo”. Este modelo de gobernar en los virreinatos, de acuerdo a investigadores históricos, fue la fuente de las acciones corruptas, en el Nuevo Continente. En realidad, esos virreinatos se convirtieron en antros del poder, por los abusos de autoridad.
La mayoría de los vocablos para designar los actos ilícitos, auspiciados por la corrupción, surgieron en esas formas de gobierno. El nepotismo era común en los ocupantes de cargos importantes, ya que arrastraba a todo el contingente familiar en puestos claves. Si no colocan a un allegado, entonces vendían el puesto. De igual modo, la prevaricación fue una practica corrupta, ya que, se utilizaba el poder de la judicatura para el despojo de bienes y propiedades inmobiliarias, en perjuicio de personas humildes.
Todos estos desmanes a quienes más perjudicaba, era a los indígenas encomendados, esclavos libertos y criollos con poca monta, en cada virreinato, ya que, las ganancias de la producción agrícola y minera, llegaba primero a las elites europeas, en especial a las ibéricas; en cambio, la mugre, iba a parar a los desfavorecidos. La situación tenia tanta inmoralidad en las tierras descubiertas que, una acción ilícita era considerada como una afrenta en la “Metrópoli”; en cambio, en el virreinato, estaban exentas de culpabilidad.
Debido al poder de una oligarquía depredadora y una clase media inexistente, la cleptocracia generó el latifundio, una forma corrupta de despojar de tierras a los mas débiles. Todo eso basado en un desinterés para crear mecanismos tendentes a disminuir el analfabetismo; por tal razón, pasaron generaciones en mas de cuatro siglos que nunca aprendieron a leer y a escribir. En ese periodo, La Hispaniola fue utilizada como prenda de canje, como carne de cañón y, el periodo más lúgubre de su historia: “la España Boba”.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense



