“La justicia es como la serpiente, solo muerde a los que están descalzos”
El Ministerio Público es un órgano del sistema de justicia dominicano cuya independencia y autonomía siempre ha sido motivo de dudas y cuestionamientos, pero no es para menos.
La actuación de la justicia depende de los fiscales y sin fiscales independientes, no hay ni habrá una verdadera justicia en defensa de la legalidad y de los intereses generales de la sociedad. Lo primero que hizo el presidente de El Salvador, fue mover los jueces y fiscales.
La mayoría de presidentes de nuestro país, incluyendo a Jorge Blanco, su discurso estuvo concentrado en una justicia independiente. Según comentarios de Hatuey de Camps, el Dr. Joaquín Balaguer fue detenido en el aeropuerto Las Américas y cuando llamó y buscó la forma de una explicación, el presidente de turno mandó a decir que dependía de la «justicia independiente».
La independencia no solo implica la despolitización y el freno de la influencia del Ejecutivo, de hecho, la intervención de las embajadas en el Ministerio Público, actuando como fiscalizadores, es una muestra de un órgano subordinado ante fuerzas foráneas, siendo más grave.
La participación e intervención de organismos foráneos vulnera la independencia y autonomía del Procurador General y de los adjuntos, con ello no son independientes, más bien, en abierta contradicción con nuestra Constitución Nacional reciben órdenes de banderas no dominicana: ¿es eso ética pública y probidad?
Los principales encargados del MP han visitado más la Embajada americana, que la Dirección de Control de Drogas; y recibido más premios externos, que nacionales. En su rendición de cuentas, la Sra. Miriam Germán Brito agradeció, primero a la Embajada de Estados Unidos y la USAID, que al Gobierno dominicano.
El Ministerio Público debe ser auditado e investigado como cualquier institución pública. No es posible que estén manejando fondos «a discreción» y que no hagan pública las inversiones, así como «pactos» o «acuerdos» tras bastidores dónde disponen del dinero robado de la mafia político-criminal.
Todos los que fueron imputados están en sus casas. Sin embargo, resulta, que otros, que no son políticos han sido condenados. Tenemos individuos presos por un racimo de plátanos y mujeres por robar una lata de leche para sus hijos.Gran parte del Gobierno, del MP y de los políticos, abrazan la causa delictiva cuyo mensaje es: ¡Roben Mucho! ¡Roben y negocien con el MP! ¡Dos meses y ya! ¡No seas pendejo!
Por supuesto, siempre ha habido jueces decentes en todos los niveles del sistema judicial, así como en el militar; jueces que por desgracia no les ha quedado de otra que convivir con colegas corruptos, rodeados de plagas que imparten justicia. Nada más perverso, nada más inmoral, nada más indignante.
Estamos cansados de la «selva» de «operaciones» tras la corrupción y más cansados de sus absurdos nombres buscados de películas de ficción de la saga de Jurassic Park. La consigna de «los queremos presos» simplemente fue una estafa, una utopía. El mensaje ha sido, estarán presos hasta que negocien o den informaciones para pisar a la oposición.
La independencia, eficiencia y rectitud de los operadores y administradores de la justicia es base indispensable para una democracia sana. La descomposición social y la flexibilidad del MP ante sectores de poder están llevando al país por derroteros inéditos de descomposición.
Por Dayvi López Vargas

