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El presidente Trump y el estornudo dominicano

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El presidente Trump y el estornudo dominicano

Las recién pasadas elecciones en los Estados Unidos le concedieron al expresidente Donald
J. Trump, un avasallante triunfo, con un conteo final de 312 votos electorales y 50.2% del voto popular. Las implicaciones de su descomunal victoria son abundantes, repercutiendo por todo el mundo, pero para la República Dominicana y la comunidad de compatriotas que viven en su territorio, es importante precisar las consecuencias de tan histórico acontecimiento.

Las remesas desde la comunidad del exterior se han convertido en uno de los elementos principales de la productividad nacional, representando más del 11% del PBI. Pero en los últimos años de gestión demócrata, el descontento económico se percibe entre estos dominicanos, que han hecho un esfuerzo ciclópeo para mantener la constancia de sus aportes.

En ese sentido, es obligatorio denotar el crecimiento económico bajo la gestión del presidente Trump, que alcanzó un 2.4%, aun después de los calamitosos efectos del COVID-19, que provocó un desplome de las finanzas globales. De igual forma, el bajo nivel de desempleo logrado en su primer cuatrienio superó con creces los 60 años de gobiernos que le antecedieron, hasta la detonación de la desdicha pandémica

El giro oportuno a los indicadores económicos que analistas proyectan para el próximo gobierno de Trump, indudablemente servirá para mejorar las condiciones de vida de nuestros dominicanos en EEUU, que de por sí, es digno de celebrar. Pero esto también surtirá sus efectos sobre nuestra economía, garantizado el flujo continuo y de hecho, un ampliado crecimiento en las remesas que hoy percibimos.

Por otro lado, observamos como el repentino estallido de guerra entre Rusia y Ucrania afectó directamente el costo de la canasta familiar, por el elevado precio de la materia prima para la agricultura en el mercado global, específicamente la soya, el trigo, y el maíz. Ante la evidente displicencia con el campo dominicano de los gobiernos contemporáneos, estamos a la merced de la oferta y demanda internacional de estos rubros.

Es incuestionable que la histórica fortaleza republicana en relaciones exteriores, y la trayectoria del presidente Trump, aportaron a la paz global, confinado prácticamente a un solo ataque puntual, determinado y fugaz contra el estado de Siria, dejando así una incontrovertible notoriedad, y ganándose el respeto de líderes mundiales que, ante el monumental mandato que le fue concedido, han causado un promisorio espabilado.

La promesa de una mayor estabilidad global y la probabilidad de armonía entre aquellas naciones que hoy se enfrentan inmisericordemente, traerá una gama de beneficios para la República Dominicana. Entre estos, estarían la significativa disminución al costo del barril de petróleo que, conjuntamente con el apoyo a la fracturación hidráulica en los yacimientos petroleros estadounidenses por el presidente Trump, estarían extendiendo estas ventajas, incidiendo directamente en reducir el costo de la vida, la tarifa energética y los costos productivos nacionales.

Por Ramfis Domínguez Trujillo

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