NEW YORK.- La policía dominicana ha sido objeto de críticas y controversias a lo largo de su historia. En un contexto donde la seguridad ciudadana es vital para el desarrollo social y económico, el primitivismo en las prácticas policiales se convierte en un tema de gran relevancia. Este artículo explora las características del primitivismo en la policía dominicana, sus implicaciones para la sociedad y posibles caminos hacia una transformación efectiva.
El término «primitivismo» en el ámbito policial se refiere a prácticas y actitudes que son regresivas, violentas y carentes de profesionalismo. Esto incluye el uso excesivo de la fuerza, la falta de formación adecuada, la corrupción y la impunidad. Estas características no solo perjudican la imagen de la institución, sino que también generan desconfianza en la ciudadanía.
Se han documentado numerosos casos en los que la policía hace uso desproporcionado de la fuerza en situaciones que podrían haberse manejado con un enfoque más pacífico y conciliador. Esto ha llevado a la pérdida de vidas y a la violación de derechos humanos.

La corrupción dentro de la institución policial es un problema persistente. Muchos ciudadanos sienten que el sistema judicial no actúa adecuadamente ante denuncias de abuso o corrupción, lo que alimenta un ciclo de impunidad.
La formación de los agentes de policía es crucial para asegurar una actuación adecuada y respetuosa con los derechos humanos. Sin embargo, en muchos casos, la capacitación es insuficiente o inadecuada, lo que se traduce en prácticas primitivas y poco efectivas.
El primitivismo en la policía dominicana tiene consecuencias graves para la sociedad:
- La falta de confianza en la policía dificulta la colaboración entre la comunidad y la institución. Los ciudadanos pueden sentirse reacios a denunciar delitos o a colaborar en investigaciones, lo que afecta la eficacia de la lucha contra la criminalidad.
- La percepción de que la policía recurre a la violencia puede perpetuar un ciclo de agresión y confrontación, en lugar de fomentar un ambiente de seguridad y paz.
- Las prácticas primitivas pueden llevar a violaciones sistemáticas de los derechos humanos, lo que tiene un impacto negativo en la imagen del país a nivel internacional y en la calidad de vida de sus ciudadanos.
- Para superar el primitivismo en la policía dominicana, es fundamental implementar transformaciones profundas y sostenidas:
- Se debe invertir en la formación continua de los agentes policiales, enfocándose en derechos humanos, resolución de conflictos y técnicas de desescalamiento. La profesionalización de la fuerza policial es clave para cambiar la cultura institucional.
- Implementar mecanismos que promuevan la transparencia y la rendición de cuentas dentro de la institución. Esto incluye la creación de cuerpos independientes que investiguen denuncias de abuso y corrupción.
- Fomentar la participación de la comunidad en la formulación de políticas de seguridad. Escuchar las preocupaciones y necesidades de los ciudadanos es fundamental para construir una relación de confianza y colaboración.
- Es necesario evaluar y reformar la estructura jerárquica de la policía, promoviendo una cultura de respeto y servicio hacia la comunidad.
El primitivismo en la policía dominicana es un desafío que requiere atención urgente. A través de la capacitación, la transparencia y la participación ciudadana, se pueden sentar las bases para una policía más profesional y respetuosa de los derechos humanos. La transformación de la institución policial no solo beneficiará a los ciudadanos, sino que también contribuirá a la construcción de un Estado de derecho más sólido y a la consolidación de una sociedad más justa y equitativa.
Por Nelson Rojas



