El sistema electoral dominicano, acusa falencias que deben ser superadas, si es que queremos preservar la democracia representativa que tenemos.
El pluralismo político y la competencia electoral en igualdad de condiciones, constituyen pilares fundamentales para el fortalecimiento de la democracia.
Pero resulta, que en las elecciones generales celebradas en el 2020; así como las celebradas en el 2024, se produjo una abstención electoral sin precedente de aproximadamente el 48%, de los electores habilitados para sufragar en ambos comicios; lo que implica una falta de legitimidad de los funcionarios elegidos en esos procesos electorales.
- ¿Porqué se produjo una abstención electoral histórica y cuáles factores les sirvieron de justificación?
a) Porque un segmento importante de la ciudadanía le ha perdido la confianza a los partidos políticos, como sociedades intermedias entre el Estado y la comunidad;.
b) Porque los partidos políticos han dejado de ser estructuras organizadas al servicio del bienestar colectivo de la ciudadanía , para convertirse en instrumentos políticos de sus cúpulas dirigenciales, al servicio de los intereses particulares de grandes grupos económicos y hasta del crimen organizado.
c) Porque en las elecciones del 20 y del 24, se ejecutó la práctica aberrante de compra – venta masiva de cédula de identidad y electoral, acompañada por un transfuguismo inducido, que generó un ambiente negativo propicio para la abstención electoral de cientos de miles de electores; y
d) Finalmente, porque la campaña publicitaria de persuasión realizada por la Junta Central Electoral, no logró motivar a sectores relevantes como la juventud y la clase media para que acudieran a sufragar.
Por las razones expuestas precedentemente, consideramos que el sistema electoral dominicano sufre una gran crisis de representación, y de legitimidad que debe ser superada a la mayor brevedad posible.
Que Dios bendiga a la República Dominicana.
Por Freddy Roa



