En estos días el secretario de organización del partido oficialista, Deligne Ascención, aseguró que el presidente de la República será el presidente del Partido Revolucionario Moderno; sin embargo, es democrático cuestionar si dicho «acuerdo» va con lo legal o legítimo.
En la historia dominicana pocas veces visto de un mandatario ocupar el cargo de presidente de la República y del partido de Gobierno. Ni el propio dictador generalísimo Rafael Leónidas Trujillo empleó esta acción. Incluso, uno de los presidentes del Partido Dominicano lo fue Modesto Díaz, quien participó luego en el tiranicidio.
El Partido Revolucionario Dominicano surgió de las luchas contra la dictadura de Trujillo; no obstante, ha mantenido una estructura personalista y alejada de las masas, de la tradición, doctrina, y sobre todo de sus propias leyes, ya que según su Ley, las bases deben participar en las elecciones.
De los gobiernos del PRD-PRM el único que recibe una evaluación positiva en las encuestas de opinión pública es el de Antonio Guzmán, fenómeno paradigmático por sus luces, sin embargo, no optó por la reelección y no fue presidente de su partido.
En el camino político del PLD, este ha sido presidido por Juan Bosch (de 1973 hasta 1994) y no fue presidente de la República. En este caso, el presidente Luis Abinader sigue la política de Leonel Fernández quien fue elegido presidente del PLD en 2001, posición que ocupó hasta su renuncia el 20 de octubre de 2019.
La «democratización» en el partido oficialista cada vez está más alejada. El «grupismo burgués» marca las pautas y acciones desconociendo la voluntad de las bases que cada día la vemos en desbandada. El «salvador» de las bases que lo era Guido Gómez Mazara está entretenido en contratas y otros asuntos. Por lo que las bases deben volcar su mirada a los independientes nacionalistas.
La ley 120-01 instituye el Código de Ética del Servidor Público, en cuyos actos están envueltos los intereses supremos de la ciudadanía y la dignidad del Estado. Dicha ley PROHÍBE que los funcionarios ejerzan dos cargos públicos de manera simultánea. El Código de ética e integridad es de carácter general y se extiende a todos los funcionarios y colaboradores.
El Departamento de Prevención a la Corrupción es el órgano competente para evitar funcionarios cometan violaciones a la LEY de ética. El artículo 8 prohíbe asumir dos cargos de manera simultánea y más cumpliendo un rol de JUEZ y PARTE.
Las elecciones del 2028 peligran con el que distribuye los recursos tome decisiones directas en un partido e igual impongan los recursos necesarios para implantar una dictadura de manos blandas. Nos duele decir que el presidente nuevamente se aleja de la verdad, Abinader insistió: «Yo salgo el 2028 de aquí y no vuelvo más, no vuelvo más…».
Seguirá hasta el 2030…(Tenemos que salvar el país🇩🇴🧹)
Por Dayvi López Vargas

