SANTO DOMINGO, RD.- Corría el año 2002 en la República Dominicana, Hipólito Mejía era presidente del país, y en unas elecciones de medio término (congreso y ayuntamientos) el PRD, hoy PRM, era tan popular que arrasó al PLD de un modo tan arrollador que los morados obtuvieron un solo representante en el senado, el del Distrito Nacional y porque los blancos se lo dejaron de lastima.
Solo que en el 2003 estalló la crisis bancaria más importante que ha tenido el país en toda su historia, el Banco BANINTER, el de todas las posibilidades, estalló en la cara del mismo presidente Mejía, provocando un terremoto político que se llevó al PRD a 16 años de oposición.
Lo que llevó a BANINTER a la quiebra, fue la ambición de un hombre llamado Ramón Báez Figueroa, que junto con otros se confabuló para gastar en lujos y francachelas, apoyado por los políticos de la época, lo que era de los ahorrantes.
La cuenta del chiste la estamos pagando todos los dominicanos, el gobierno de Mejía le devolvió hasta el último centavo a los afectados, lo que sumó RD$53,000 millones de la época, que es lo que hoy se denomina «déficit cuasifiscal del Banco Central», una amenaza que arrastra la economía dominicana.
Pues cuando anoche, en medio del conocimiento de las medidas de coerción a los encartados del caso SENASA, fueron publicados los estados financieros de esa institución pública, claro agregaron la palabra «corregidos», surge inmediatamente la expresión mágica que vincula BANINTER y SENASA: contabilidad paralela.
Tengo en mis manos un análisis de uno de los economistas jóvenes más importantes del país, que plantea la existencia de una contabilidad paralela en SENASA pues el déficit (sin corregir) ya publicado era de $2,078 millones, mientras el déficit dado a conocer (corregido) es de $8,331 millones; es decir hay una diferencia de $6,253 millones, solo en el 2024.
Esto solo es posible, y lo sabe cualquiera sin ser experto en contabilidad, por un ejercicio de ocultamiento de gastos, lo que «maquillaria» el informe final de gastos e ingresos por la existencia de una contabilidad paralela, es decir, una para el regulador que es la SISALRIL, y otra para el grupo de asaltantes que manejaba SENASA.
Esto hace que el déficit real de SENASA se ubica en este momento en RD$14,538 millones, sin contar, según dice este análisis, en deudas acumuladas de años anteriores con clínicas, médicos y demás suplidores; la realidad es que SENASA está QUEBRADA pues por cada $1 peso que tiene en activos debe $2 pesos, es decir el doble.
Se habla de que SENASA tiene un faltante por encima de los RD$60,000 millones (rompe el récord de BANINTER), dinero que tendrá que cubrir el gobierno central, y es que así como BANINTER puso en peligro el sistema financiero de RD, el fraude, que ya no es supuesto, pone en peligro todo el seguro familiar de salud.
Así que lo mejor que podría hacer Santiago Hazim es portarse como un macho de hombre, lo hizo Ramón Báez Figueroa, tomar sus motetes e ir a Las Parras a esperar su juicio, que fue muy macho para caer en este lío.
Por Humberto Salazar

