«La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada.» Arthur Schopenhauer
La circulación simultánea de la influenza estacional y el virus sincitial respiratorio (VSR) en el continente americano ha encendido las alertas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este escenario, que coincide con el invierno en el hemisferio norte, amenaza con incrementar la presión sobre hospitales y centros de salud, especialmente en poblaciones vulnerables como niños pequeños y adultos mayores.
La OPS señala que la positividad por influenza supera el 10% en el hemisferio norte, con incrementos sostenidos en América del Norte y América Central, y niveles cercanos al 20% en el Caribe, donde predomina la cepa A(H3N2). En países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y España, la temporada de influenza ha comenzado de manera temprana, con un aumento de consultas ambulatorias y hospitalizaciones.
El riesgo se amplifica por la circulación del VSR, un virus que afecta principalmente a lactantes y adultos mayores, y que puede provocar cuadros graves de bronquiolitis y neumonía. La combinación de ambos virus genera un escenario de doble presión sobre los sistemas de salud.
Recomendaciones de la OPS
La agencia sanitaria regional propone un conjunto de medidas para mitigar el impacto:
- Fortalecer la vigilancia integrada de influenza, VSR, SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios, con reportes semanales a plataformas internacionales.
- Ajustar los planes de respuesta hospitalaria, anticipando aumentos simultáneos de casos.
- Priorizar la vacunación contra influenza y COVID-19 en grupos de riesgo: adultos mayores, niños pequeños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y personal de salud.
- Implementar estrategias de prevención del VSR, como vacunas maternas y anticuerpos monoclonales en recién nacidos y lactantes.
- Reforzar la comunicación de riesgos, promoviendo prácticas preventivas básicas.
Medidas para la población
La OPS recuerda que la prevención comienza en la vida cotidiana:
- Vacunarse contra la influenza
- Lavarse las manos con frecuencia
- Cubrirse al toser o estornudar
- Usar mascarilla en lugares cerrados si se presentan síntomas
- Quedarse en casa en caso de fiebre o malestar respiratorio
- Buscar atención médica temprana ante síntomas graves
Estas acciones simples reducen la transmisión y protegen especialmente a los más vulnerables.
La circulación simultánea de influenza y VSR es un reto que exige coordinación regional, preparación hospitalaria y responsabilidad ciudadana. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y las medidas preventivas son pilares para evitar que los sistemas de salud se saturen y garantizar la protección de las comunidades.
«Prevenir es mejor que curar.» Hipócrates
Por Araceli Aguilar Salgado



