El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó durante una cumbre en Miami con varios mandatarios latinoamericanos que no tiene intención de aprender español, señalando entre risas: “No voy a aprender su maldito idioma”.
El encuentro reunió a líderes de derecha de la región, entre ellos Javier Milei, Nayib Bukele y Luis Abinader. Durante su discurso, Trump comentó que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una ventaja lingüística porque habla español, mientras que él prefiere usar intérpretes.
El mandatario también relató una anécdota sobre una mala traducción durante una conversación con un líder extranjero y destacó la importancia de contar con buenos intérpretes en negociaciones internacionales, incluso con dirigentes como Xi Jinping y Vladimir Putin.
La cumbre se realizó en un club de golf en Florida y contó con la participación de varios presidentes y líderes conservadores de América Latina, mientras que mandatarios progresistas de países como México, Brasil y Colombia no fueron invitados.

