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Empresario y promotor del Corredor Cibao Atlántico dice que trabas burocráticas impiden inversiones por parte de dominicanos en el exterior

Empresario y promotor del Corredor Cibao Atlántico dice que trabas burocráticas impiden inversiones por parte de dominicanos en el exterior

Empresario y promotor del Corredor Cibao Atlántico dice que trabas burocráticas impiden inversiones por parte de dominicanos en el exterior

SALCEDO.- El presidente del Corredor Turístico Cibao Atlántico, considero necesario que las autoridades nacionales les hablen con claridad a los inversionistas dominicanos radicados en el extranjero en cuanto a los procedimientos públicos, los cuales en su opinión muchas veces desaniman la confianza, erosionan la institucionalidad y envían señales equivocadas a quienes desean invertir y aportar al desarrollo del país.

De acuerdo al empresario Rafael Danilo Guzmán (Danilito), las críticas responsables no deben verse como traición, sino como una expresión de ciudadanía madura, ya que callar frente a prácticas que proyectan desorden, arbitrariedad o desprecio institucional sería, una forma de complicidad pasiva con aquellos que como él buscan el desarrollo del país.

«Creo en la energía creadora de nuestras comunidades, en la voluntad de trabajo de nuestros jóvenes, en la fortaleza de nuestras familias y en el potencial de una diáspora que nunca ha dejado de mirar a su patria con compromiso, orgullo y esperanza» dijo.

Sin embargo dijo, que precisamente por creer en el país es que considera necesario hablar con claridad cuando observa procedimientos públicos que, en su opinión, desaniman la confianza de quienes buscan establecer proyectos que beneficien a los dominicanos.

Dijo, que en una sociedad que aspira a crecer con seriedad, el trato institucional no es un lujo sino una obligación, pues a juicio del citado corredor turístico la forma en que una autoridad escucha, responde, explica y actúa frente a un ciudadano, un empresario, un comunitario o un miembro de la diáspora no es un detalle menor sino una manifestación concreta del tipo de Estado que se preocupa por el fortalecimiento de sus gentes.

«Muchas veces se habla de inversión como si se tratara solamente de dinero. Pero la inversión no llega ni permanece solo por cifras, terrenos o presentaciones atractivas. La inversión también depende de algo más frágil y más profundo: la confianza. Y la confianza se construye con previsibilidad, con respeto, con cortesía administrativa, con procedimientos consistentes y con la percepción de que el esfuerzo serio será tratado con seriedad. Cuando eso no ocurre, el mensaje que se proyecta es devastador» precisó.

En ese sentido Danilito Guzmán dijo, que las tantas burocracias les hacen daño a la imagen del país y al esfuerzo de quienes, dentro y fuera del territorio nacional, desean apostar por la República Dominicana con trabajo limpio y visión de largo plazo.

Dijo que por amor a su patria es que millones de dominicanos como él y radicados en el exterior mantienen vínculos afectivos, económicos y familiares, ya sea a través del envío de remesas, apoyan comunidades, crean empleos, invierten en propiedades, promueven destinos y sirven de puentes con mercados, contactos y oportunidades internacionales.

«Por eso, cuando un dominicano de la diáspora decide tocar la puerta institucional de su país con intención de invertir o contribuir, lo mínimo que merece es un trato serio, respetuoso y previsible. No un privilegio. No una alfombra roja. Simplemente reglas claras, procedimientos transparentes y una respuesta compatible con la dignidad del ciudadano»

Continúa diciendo que una nación no se transforma solo con grandes obras sino además que se transforma con pequeñas conductas públicas repetidas correctamente y respondiendo con respeto, explicando con claridad, decidir con fundamento, documentando con transparencia y escuchando sin arrogancia y sin caprichos a todos aquellos buenos dominicanos que según Guzmán echan a correr desde diversos lugares del mundo la rueda del desarrollo nacional.

POR RAFAEL SANTOS

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