Teherán fue sacudida por fuertes explosiones mientras se intensifica la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ya lleva dos semanas y ha provocado miles de ataques militares y una creciente tensión en toda la región.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Washington aumentará los bombardeos contra Irán y ordenó el envío de más buques y marines a Oriente Medio.
Según el Pentágono, las fuerzas de Estados Unidos e Israel han atacado más de 15,000 objetivos en territorio iraní, mientras Israel asegura haber ejecutado miles de ataques principalmente contra el programa de misiles del país.
Irán, por su parte, continúa respondiendo con ataques contra Israel y ha intensificado su postura tras la muerte de su líder supremo Alí Jamenei al inicio de la campaña militar. Su hijo, Mojtaba Jamenei, fue designado como nuevo líder, mientras Washington ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre su paradero y el de otros funcionarios iraníes.
El conflicto también ha impactado la economía global, ya que los Guardianes de la Revolución iraníes mantienen prácticamente cerrado el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Como resultado, el precio del crudo se ha disparado y se mantiene por encima de los 100 dólares por barril.
Mientras tanto, la población iraní enfrenta una grave crisis interna con ciudades afectadas por bombardeos, escasez de alimentos y racionamiento de pan. Según autoridades iraníes, más de 1,200 personas han muerto desde el inicio del conflicto, que ya se extiende a varios países de la región y mantiene en alerta a la comunidad internacional.



