Cerveceros de Milwaukee celebraron una actuación histórica de Jacob Misiorowski, quien alcanzó las 103.6 mph y estableció el récord de velocidad más alta registrada por un lanzador abridor desde que Statcast comenzó a medir datos en 2008.
El derecho dominó por completo a los Yankees de New York al trabajar seis entradas en blanco, permitiendo apenas dos hits, otorgando dos boletos y ponchando a 11 bateadores, su mejor cifra de la temporada.
Misiorowski lanzó 10 pitcheos de al menos 103 mph y 41 lanzamientos superaron las 100 mph, consolidándose como uno de los brazos más explosivos de las Grandes Ligas.
El joven abridor cerró su impresionante presentación retirando por la vía del ponche a Aaron Judge y Cody Bellinger, dejando claro su dominio sobre la poderosa alineación neoyorquina.
Con apenas ocho aperturas en MLB, Misiorowski ya suma 193 lanzamientos de 100 mph o más y sigue emergiendo como una de las sensaciones del pitcheo en la temporada.

