Advierte que el descontrol del sector motociclista se ha convertido en una amenaza nacional
Santo Domingo, RD.– El abogado y dirigente sindical Mario Díaz afirmó hoy que la República Dominicana ha llegado a un punto crítico en relación con el descontrolado crecimiento del sector de las motocicletas, advirtiendo que esta actividad, que originalmente surgió como una alternativa económica para las clases más humildes, se ha transformado con el paso de los años en una de las principales amenazas para la seguridad ciudadana, el orden público y la convivencia social.
Díaz manifestó que la sociedad dominicana observa con expectativa las medidas anunciadas recientemente por el Gobierno Dominicano para reorganizar el sector motociclista, aunque advirtió que la población espera acciones concretas y no simples anuncios destinados a llamar cámaras y generar titulares de prensa.
«El pueblo dominicano está cansado de diagnósticos, promesas y operativos pasajeros, la ciudadanía quiere resultados reales y ha llegado el momento de actuar con firmeza y asumir este problema como una cuestión de seguridad nacional», expresó.
El dirigente sindical sostuvo que durante décadas las motocicletas han servido como una importante herramienta de trabajo para miles de dominicanos de escasos recursos, convirtiéndose en un mecanismo de sustento para numerosas familias, sin embargo, aseguró que la falta de planificación, regulación y control estatal ha provocado que el fenómeno motociclista se convierta en una crisis de grandes proporciones.
«Las motocicletas representan hoy una dolorosa contradicción nacional, son una fuente de empleo para miles de familias, pero al mismo tiempo se han convertido en el vehículo preferido para la comisión de delitos, en un medio utilizado para facilitar la movilidad irregular de inmigrantes indocumentados y en la principal causa de muertes por accidentes de tránsito en nuestro país, principalmente de jovenes», afirmó.
Mario Díaz señaló que cada año miles de dominicanos pierden la vida o quedan con lesiones permanentes como consecuencia de accidentes relacionados con motocicletas, generando enormes costos humanos, económicos y sociales para la nación.
«Estamos frente a una verdadera pandemia social. Estamos hablando de una máquina de muerte que diariamente llena de dolor, luto y sufrimiento a cientos de familias dominicanas, ninguna otra modalidad de transporte genera un impacto tan devastador en términos de víctimas fatales y lesionados», declaró.
No obstante, reconoció que el sector ha realizado importantes aportes económicos al país mediante el pago de impuestos aduanales por la importación de motocicletas y repuestos, así como a través de los impuestos que gravan los combustibles consumidos por millones de motoristas.
Asimismo, indicó que el crecimiento desmedido de este mercado ha enriquecido considerablemente a importadores, distribuidores y comerciantes vinculados al negocio de las motocicletas y sus componentes.
Sin embargo, Díaz considera que los intereses económicos no pueden continuar imponiéndose sobre la seguridad y el bienestar colectivo.
«Ya no podemos seguir permitiendo que el negocio de las motocicletas esté por encima de la vida de los dominicanos, ha llegado la hora de tomar decisiones valientes y responsables en defensa del interés nacional», sostuvo.
En ese sentido, propuso la adopción de medidas extraordinarias orientadas a reducir el crecimiento del parque de motocicletas, incluyendo una revisión profunda de las políticas de importación, mayores controles sobre la comercialización de estos vehículos y la aplicación rigurosa de sanciones contra quienes violen las leyes penales y de tránsito.
Además, planteó el establecimiento de mecanismos legales que permitan la incautación definitiva de motocicletas utilizadas para cometer delitos o involucradas de manera reiterada en infracciones graves.
«El Estado debe recuperar la autoridad, necesitamos reglas claras, sanciones ejemplares y tolerancia cero frente a la ilegalidad, no podemos seguir administrando este problema con paños tibios mientras continúan aumentando las muertes, los atracos y la sensación de inseguridad que vive la población», enfatizó.
Mario Díaz reiteró la disposición del sector transporte de colaborar con las autoridades en la elaboración de un verdadero plan nacional para la reorganización del transporte en motocicletas, pero insistió en que las
soluciones deben ser integrales, permanentes, ejecutadas con determinación y sin populismo
«Este no es un problema exclusivo de los motoristas, es un problema que afecta a toda la República Dominicana, es hora de que los funcionarios dejen de gobernar para las cámaras y comencé a trabajar para la gente, nuestro país reclama acciones firmes, responsables y efectivas, la historia juzgará a quienes tengan la oportunidad de corregir esta situación y decidan no hacerlo», concluyó.

