NUEVA YORK.- Miles de personas participaron este domingo en la 37.ª edición de la Gran Parada Dominicana del Bronx, en Nueva York, una de las principales celebraciones de la diáspora quisqueyana en Estados Unidos. El evento reunió a familias, organizaciones comunitarias y representantes de distintos sectores para exaltar la cultura, las tradiciones y el orgullo dominicano.
La ceremonia inaugural se realizó en la intersección de la calle 181 con Grand Concourse y contó con la presencia del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani; el congresista Adriano Espaillat; el cónsul dominicano Jesús Vásquez; el gran mariscal Roberto Rojas; la fiscal del Bronx, Darcel D. Clark, y otras destacadas personalidades de la comunidad.
Durante su intervención, el alcalde Mamdani destacó el importante aporte de los dominicanos al desarrollo económico, social y cultural de la ciudad de Nueva York. Posteriormente recorrió varias cuadras del desfile, donde recibió tanto muestras de respaldo como algunas expresiones de rechazo, bajo un amplio dispositivo de seguridad.
La edición de este año estuvo dedicada a la provincia de San Cristóbal y rindió un emotivo homenaje al fallecido merenguero Rubby Pérez. Cerca de 30 carrozas, grupos folclóricos, asociaciones deportivas y organizaciones juveniles llenaron de música, baile y color la avenida Grand Concourse.
Entre las madrinas de honor figuraron Zulinka Pérez, hija del artista homenajeado; Celinés Toribio, directora ejecutiva del INDEX; Sandra Berrocal y la cantante Vickiana. Como mariscales honorarios fueron reconocidos Zohran Mamdani, Camboy Estévez, Dalvin Antonio Núñez Vargas, Jesús Vásquez, empresario de medios Luinny Corporán y Ramfis Dominguez Trujillo entre otros.
Aunque el ambiente estuvo cargado de entusiasmo y orgullo patrio, varios asistentes señalaron que la participación fue menor que en años anteriores y que la organización presentó algunos cambios, incluyendo una nueva distribución del público a lo largo de Grand Concourse. La actividad concluyó en la calle 165, reafirmando el compromiso de la comunidad dominicana de mantener vivas sus raíces y tradiciones en Estados Unidos.

