PANAMA.- La experiencia acumulada por más de tres millones de dominicanos residentes en 129 países del exterior (datos publicados por el Index), nos convierten en una fuerza capaz de transformar nuestro país. Por tanto, no debemos caer en las abstenciones electorales promovida por el grupito, que tradicionalmente ha controlado la economía del país, para aumentar sus riquezas, sin procurar el bienestar colectivo.
Debemos aprovechar el poder del voto, para vengarnos de los candidatos, que con sus falsas promesas obtienen nuestro apoyo y después se olvidan. Solo vuelven cuando se acerca el próximo certamen electoral. La abstención de la diáspora en las últimas elecciones, alcanzó la elevada cifra de un 82%, aunque se puede considerar como un acto de protesta. No es la mejor repuesta.
Provenimos de una tierra, que cuenta con playas que atraen millones de turistas cada año. Con la quinta mina de oro más grande del mundo. No obstante, cada año miles de dominicanos se ven forzados a emigrar en busca de un futuro mejor. Los gobiernos se ufanan de la cantidad de remesas que enviamos para suplir las necesidades de familiares, por la falta de servicios básicos. Sin imaginar las vicisitudes que tenemos que pasar.
De acuerdo con un estudio realizado por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), más del 50% de los jóvenes, con edades entre 18 y 35 años, desean emigrar en busca de mejores condiciones económicas y profesionales. Una situación agravada por la abundante presencia haitiana, que también son víctimas de otro sistema fallido, por la insaciabilidad de los políticos y los empresarios.
Algunos expertos, entre ellos el diplomático Jhanel Ferreras, afirma que tenemos 4.3 millones de haitianos residiendo en el país y dentro de diez años serán mayoría. Por ende constituyen la peor amenaza, que enfrenta nuestro país. Un hecho, verificable con solo mirar la gran cantidad de haitianos, que se observan en las calles y al visitar Punta Cana. Donde encontramos, que todo el personal que trabaja en los hoteles procede de Haití.
La abstención electoral no es la respuesta adecuada, frente a tan grave amenaza para nuestro país. Constituimos más del 10% de los votantes y enviamos más del 10 % del Producto Interno Bruto (PIB). Acudir a ejercer el sufragio es la única forma de vengarnos de las promesas incumplidas de los líderes políticos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Por quien votar, si todos nos han engañado?. Cuando la noche es más oscura, está más cerca el amanecer. Urge que cada uno cumpla con su deber para salvar nuestro país y podamos recuperarla. Con un nuevo líder tipo Bukele. Los dominicanos del exterior, no necesitamos vender el voto, por las migajas que dan los políticos.
Podemos hacer la diferencia, como acaba de ocurrir en Perú, donde a nivel nacional ganó el aspirante presidencial Roberto Sanchez. Pero el voto de la diáspora inclinó la balanza a favor de Keiko Fujimori, quien obtuvo la victoria.
POR ELIAS SAMUEL ROSARIO MATA

