El próximo domingo, fechado el 18 de febrero del presente año, en la República Dominicana, se celebrarán las elecciones municipales con el ingrediente de que, los sufragantes podrán votar por el Alcalde o Director del municipio; así como también, el electorado, tendrá la oportunidad de seleccionar al concejal (Regidor o Vocal) de la Sala Capitular, de su preferencia, sin importar a cual partido u organización política pertenezca.
En esta oportunidad, debido a la eliminación del sistema de arrastre, sustituido por el voto preferencial, los aspirantes a los cargos de Regidor o Vocal, deberán ser elegidos directamente por la intención de los votantes como su candidato de preferencia.
Para darle una salida a esta modalidad del voto preferencial, la Junta Central Electoral (JCE), implementará el Método D`Hondt, que es un método utilizado para asignar escaños en sistemas electorales de representación proporcional, por listas electorales. Los cálculos se caracterizan por dividir mediante sucesivos divisores, iniciando con el número Uno y terminar los totales de los votos obtenidos por los distintos partidos, con unas secuencias de cocientes decrecientes para cada partido y asignando los puestos elegibles a los promedios más altos. Dicho método adquiere ese nombre, debido a que fue creado por un jurista belga llamado Víctor d`Hondt, en el año 1878. Actualmente, más de cuarenta países utilizan este método para la asignación de escaños, entre ellos se encuentra nuestro país.
Debido a los cálculos matemáticos que implica la utilización del Método D`Hondt, es muy probable que, determinado aspirante no se sienta satisfecho con los resultados de la secuencia decreciente aplicable a cada partido, cada vez que se transfiere de un numero divisor a otra escala. Para evitar revisiones procedentes o improcedentes, la JCE, deberá apoyarse en un personal técnico con conocimientos elevados en fórmulas matemáticas, para evacuar las explicaciones pertinentes en cada caso, especialmente, cuando la diferencia entre cantidad de votos de un aspirante a Regidor o Vocal y otros, es muy estrecha.
En estas próximas elecciones municipales, tanto los Regidores como los Vocales, en su mayoría, no han tenido oportunidad de publicitar su candidatura, pues se puede presentar en su contra, que el pueblo votante, no conozca a los aspirantes, pero peor aún, no tengan conocimiento de sus propuestas para merecer el beneficio de su elección.
Otro inconveniente con posibilidad de convertirse en una realidad, es que los votantes, al no tener información precisa de quien es el Regidor de su Circunscripción, ponga una cruz en la persona equivocada, ya sea que, la foto que aparezca en la Boleta, no sea igual a la que aparecía en las mallas publicitarias durante la campaña. Esto último, si tenía los fondos necesarios para gastarlos en ese renglón.
Como una crónica de un enfrentamiento anunciado, el hecho de conformar una Sala Municipal con Regidores que no pertenezcan a la consigna política del Alcalde, seria un caldo de cultivo para las discusiones. Oh, por lo contrario, obligarían a ese funcionario, a actuar con la debida transparencia en sus ejecuciones.
A la Junta Central Electoral que se prepare, porque los escrutinios cerrados implicarán que los no favorecidos, recurrirán “el derecho al pataleo”. La gente está acostumbrada a ganar o perder por mucho, cuando es por poco, ya saben lo que viene.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense



