NEW YORK.- En este mes de marzo se ha puesto de manifiesto a niveles de desafío, una avalancha de empresas inmobiliarias, que según nuestro puntos son una ofensa a la naturaleza del dominicano que vive fuera de nuestro lar nativo, entiéndase todos los que viven en el exterior
Es un desafío innecesario, porque mucho que aportamos a nuestra economía y no vemos lógico, ni razonable que las autoridades nuestras con conocimientos o no de las estafas que estás inmobiliarias significan, no debería permitir que nos vengan a engañar con sus sofismas de obtener la casa qué soñaste en tu país.
Que estas empresas inmobiliarias se presenten en estos tiempos de reporte de los taxes en los que muchos obtienen grandes devoluciones de dólares, con la anuencia del gobierno es una ofensa para todos nosotros los dominicanos del exterior, porque significa que no le importamos para nada y que no valemos ni siquiera una reglamentación de cómo esas empresas inmobiliarias deben ser reguladas.
Para estos días vienen inmobiliarias auspiciadas por el Banco de Reservas y el Banco BHD y enarbolando la figura del fideicomiso, de lo que la seguridad jurídica está exenta; porque en la estafa de INDISARQ y Emmanuel Rivera Ledesma estaba presente oficiales del Banco Popular Dominicano, refrendado las operaciones que comenzábamos con el señor Emmanuel Rivera Ledesma.
No creemos en el fideicomiso en un país donde no hay seguridad jurídica y en la que te engañan, te estafan y el estafador se contenta con caer preso para burlar la devolución de lo estafado; porque ya pagó con la cárcel.
Repetimos, no creemos en los supuestos fideicomiso del que se quieren escudar esas inmobiliarias.
Entendemos como una falta de consideración, un desafío innecesario y una ofensa al espíritu de trabajador de nosotros los dominicanos del exterior, que nos vean como botín que se puede asaltar cada año, para la llegada de los taxes.
Por Radames Garcia



