Las Ciencias Sociales estudian, analizan e investigan las relaciones del grupo social entre sí y con otros grupos sociales y respecto al medio natural en el que viven. Como «grupo social organizado» se entiende el grupo de personas que ha ocupado un territorio y lo ha transformado en función de normas y valores, y que se ha dado a sí mismo una organización, un código de valores, unos derechos y deberes. Han podido ocupar uno o varios territorios a lo largo del tiempo; en ellos se han desarrollado diferentes culturas, que se van sucediendo en el tiempo, mezclándose unas con otras.
Relacionando a estos conceptos, surge una inquietud sobre los cambios generacionales en la sociedad actual y las actitudes de los ciudadanos antes la posible situación de vulnerabilidad en las que se encuentran inmerso los niños, niñas y adolescentes, sin que se otorguen acciones de atención para minimizar los efectos de las intervenciones locales y globales, dejando secuelas apenas susceptibles desde la cognición cerebral, reflejando un comportamiento viciado de anti valores y principios.
Es una alarma desde los grupos sociales más antiguo añorar aquellas costumbres y formas diferentes en comparación con las actuales, sin que haya una correlación de fuerzas en el análisis de las existente, como productos de estos cambios.
Atender estas necesidades desde la subjetividad y el empirismo no es científico y es desde las Ciencias Sociales que debe surgir el estudio para apropiarse de conceptos reales y concisos de los efectos. Los espacios educativos son poblaciones susceptibles de estudios, y desde los mismos, pueden surgir las intervenciones adecuadas para superar las crisis reflejadas en todo el contexto comunitario.
Los efectos no han de extrañar si se profundiza en la razón por las cuales surgen los cambios y sobre todo si se tiene el proceso del cómo se van incluyendo en las vivencias cotidianas
Al indagar sobre las opiniones, todas responden a informaciones empíricas, sin que existan informes y diagnósticos en los espacios y contextos educativos.
- Por tanto, surgen estas preguntas
¿Existe en las instancias educativas profesionales encargados del análisis de estos cambios?
¿Tienen las universidades programas de grado para la preparación de estos profesionales?
Dada la situación del momento hay que preparar profesionales en las áreas de las Ciencias Sociales buscar la profundización en la antropología, biología y la psicología para comprender los seres Humanos en sus diferentes facetas, el conocimiento de estas ciencias permite llevar un control del como estructurar actividades dentro del ámbito de desempeño de los sujetos que intervienen estos grupos sociales, con metodologías definidas y activas.
La observación y el análisis de estos comportamientos ha de llevarnos a la creación de acciones y estrategias, en su estado presente, como a largo plazo con el fin de dar soluciones y recuperación de esos saberes para la pronta delimitación en sus alcances.
Gonzales (2007, p.281) sostuvo que “La investigación como actividad humana es la función más trascendental de la sociedad. No se puede proceder a la deriva, es necesario conocer los hechos, causas relaciones y consecuencias en toda la fase del proceso, esto debe hacerse en plena conciencia de todos sus elementos y factores si se desea lograr la eficacia. La investigación debe despertar la curiosidad, la reflexión el cuestionamiento, la duda, bases fundamentales de toda genuina investigación “
No puede ser casualidad el querer solucionar situaciones tan preponderantes como las que están ocurriendo en los momentos actuales producto de los cambios en las tecnologías y la economía global, urge la necesidad que las instancias educativas inicien la búsqueda de datos reales desde la investigación para en conjunto hacer frente con solidez y decisión en acciones con resultados reales en beneficio de todos.
Es sugerible que las universidades inicien programas en la formación de profesionales empoderados de la investigación desde las Ciencias Sociales para fomentar y hacer permanente el análisis de las necesidades desde una perspectiva más real del contexto social con miras a dar soluciones desde los diferentes ámbitos de los seres humanos.
Es justo y atinado desde instancias superiores asumir el compromiso, desplegando acciones concretas con profesionales preparados conocedores de las problemáticas desde la hondonada de los efectos con real conciencia.
Delegar el otro el compromiso no es ético, es responsabilidad de todos asumir con valentía conocimiento y datos reales los eventos actuales que tanto afecta y preocupa todos(as).
Por Ubaldina Medina



