NEW YORK.- Habitamos un mundo tan raro, que asumimos como “normales”, cosas que no lo son. El gobierno secuestró la narrativa política, enviando mensajes subliminales a nuestro inconsciente colectivo.
Donald Trump es “una amenaza para la democracia”, debemos “eliminar” las amenazas. Fallaron dos intentos de asesinarlo, el FBI anuncia una recompensa de $150 mil para quien lo mate, son cosas “normales”.
Si Trump gana perseguirá, encarcelará y hasta asesinará a sus opositores. Bajo el presidente Joe Biden, allanaron a Trump, le instrumentaron múltiples sometimientos judiciales, e intentaron matarlo, cuando ellos lo hacen, es “bueno”, malo es que Trump lo haga.

Millones votaron por Biden en las primarias demócratas, “lo quitaron” y “pusieron” a Kamala Harris, nadie la eligió, eso es “democracia”, eligieron a Trump, él “amenaza la democracia”.
- Sin consignas conectando sus planes con las aspiraciones populares, Harris “ganará”, todo esto es muy raro, pero “normal”.
Todas las candidaturas presidenciales exitosas empiezan con el candidato anotando en una hoja de papel o pantalla de computadora sus objetivos y motivaciones, luego resumen todo eso. Ese resumen se va condensando hasta reducirlo a pocas palabras que luego conectan con las expectativas populares, y nade la consigna de campaña, Harris no tiene consigna.
Si conocen la consigna de esa campaña, la he buscado sin éxito, pido a quien la encuentre que por favor la comparta, sin consigna no se gana. Eso era verdad en “el mundo de ayer”, en el actual, raro, pero “normal”, pasan muchas cosas extrañas.
El Partido Demócrata quita al candidato que consiguió los votos (Biden) pone a quien no consiguió votos (Harris), es “democracia”, a Trump lo eligen, pero es “antidemocrático”.
Nada debe sorprendernos, en esta “democracia” sin votos y los “antidemocráticos” con votos, vendrán cosas raras pero, “normales”.
Debemos acostumbrarnos a esta nueva “normalidad” de la rareza.
Por J.C. Malone



