SANTO DOMINGO, RD.- Considero pertinente hacer un breve introito para contextualizar el contenido de este escrito sobre la importancia de las candidaturas independientes para la democracia dominicana.
Fui dirigente nacional del PRSC, durante treinta y tres años ininterrumpidos, período que finalizó en enero de 2016. Desde entonces, he sido un dirigente independiente sin membresía partidaria.
Eso quiere decir en esencia, que he sido un hombre de partido y que nunca he estado vinculado a organizaciones de la llamada sociedad civil. Hago esta precisión para evitar conjeturas maliciosas que pudieran surgir por mi firme convicción en el apoyo de las candidaturas independientes.
- ¿Porqué las candidaturas independientes son impugnadas por los principales partidos políticos del país ?
a) Porque los partidos mayoritarios, no obstante el descrédito que acusan y la falta de confianza que generan en el electorado, permanecen en su zona de confort.
b)¿ Porqué están en su zona de confort?
1. Porque reciben el 80% del financiamiento público y lo gastan a discreción;
2. Porque tienen el monopolio de las candidaturas a cargos de elección popular; las cuales asignan medalaganariamente según su placentera conveniencia;
3. Porque controlan al poder legislativo, y así, pueden bloquear cualquier iniciativa de reforma al sistema electoral dominicano si no les conviene;
4. Porque los funcionarios elegidos con la normativa electoral vigente, representan a los partidos políticos que los postulan, no a la comunidades que los eligen;
5. Porque en algunos casos incurren en la mala práctica de mercadear las candidaturas al mejor postor, siendo estas previamente reservadas de conformidad con las normas estatutarias; entre otras razones.
- ¿ Cuáles son los beneficios directos que aportan las candidaturas independientes?
1. Amplían notablemente las posibilidades de participación de la ciudadanía en selección de sus candidatos;
2. Disminuyen significativamente la alta tasa de abstención electoral en todos los niveles de elección:
3. Empoderan a las comunidades de que se trate, convirtiéndolas en arquitectas de su propio destino;
4. Disminuyen la crisis de representación que afecta al sistema electoral dominicano; pues la relación entre la comunidades y sus representantes se produce de forma directa.
5. Aumentan la legitimidad de los funcionarios elegidos mediante el sufragio electoral.
6. Inducen a los partidos políticos a cualificar la selección de su listas de candidatos;
7. Impulsan el respeto a la democracia interna, y a la igualdad de género dentro de los partidos políticos;
8. Disminuyen la mala práctica de realizar un mercado persa de candidaturas, en detrimento de los meritorios dirigentes medios y de base del partido.
9. Reducen la participación de candidatos vinculados al crimen organizado como el narcotráfico, en sus listas de candidatos.
10. Finalmente, las comunidades sirven como filtro social en la depuración de los candidatos a cargos de elección popular; pues, suelen tener la virtud de conocer al ciego durmiendo y al cojo sentado.
Debemos entender que la dialéctica establece que el cambio es lo único permanente; así como, que la infuncionalidad de la democracia representativa que tenemos, le abre la puerta de par en par a la democracia comunitaria que queremos.
Que Dios bendiga a la República Dominicana.
Por Freddy Roa



