NUEVA YORK.- La tragedia de la discoteca Jet Set ha dejado una profunda huella en la comunidad dominicana, tanto en República Dominicana como en el extranjero. La misa celebrada en la Catedral de San Patricio fue un momento conmovedor para honrar la memoria de los afectados en esta tragedia.
El obispo Josep A. Espaillat, al liderar la ceremonia, subrayó la importancia de recordar y apoyar a las familias afectadas por esta terrible pérdida. La presencia de 350 miembros de la comunidad refleja la unión y el dolor compartido ante una tragedia de tal magnitud.
La atmósfera en la catedral, adornada con flores blancas y símbolos patrios, sirvió como un espacio de consuelo y reflexión, recordando la fragilidad de la vida y la necesidad de solidaridad en momentos difíciles. La confirmación de la muerte de la víctima 233 resalta la gravedad de los acontecimientos y la importancia de seguir apoyando a aquellos que han sufrido en esta tragedia.



