NUEVA YORK.- En el obsesivo propósito de la administración Trump de deportar 1 millón de inmigrantes en este año, lo que implica 3 mil detenciones diarias, esta no reparará en horas ni lugares para actuar. De ahí que, los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) seguirán operando en cortes judiciales, centros de estudios y de trabajo; iglesias, calles, lugares de residencias y recreación.
En un paso adelante en el desmonte del estado de derecho, los agentes persecutores de indocumentados han sido apostados en Cortes judiciales en 22 estados de la Nación, de acuerdo a The Washington Post. Esto incluye estados tradicionalmente liberales como New York, California y Washington DC.
Para protegerse un tanto en su conducta represiva, las autoridades federales abolieron la directriz que restringía este proceder en o los alrededores de los juzgados. Así, los tribunales dejan de ser espacio de legalidad y justicia para transformarse en centros de miedo y persecución.
Muchos de los detenidos están registrados en el programa Alternativa a la detención (ATD) de ICE. Son indocumentados no “considerados una amenaza para la seguridad publica”. Tienen localizadores y están obligados a hacer presencias periódicas en oficinas del ICE, mientras que otros otros tienen procesos abiertos en la Corte para evitar la deportación y como vía para regularizar su status en el este pais.
Entre las decenas de detenidos está Dylan Lopez Contreras, joven venezolano de 20 años y estudiante, quien asistía el pasado 21 de mayo a una audiencia de inmigración rutinaria en la corte de New York. Es probable que Dylan refleje el perfil de la enorme mayoría de los inmigrantes cazados como palomas en los juzgados de justicia.
Cabe indicar, que si bien el gobierno municipal encabezado por el alcalde Eric Adams hizo público un “escrito amicus”, documento de fuerza legal con intención de prestar información adicional sobre este caso, esto no libera, a dicho político, de su servil proceder hacia la política de acoso, detección y deportación antiinmigrantes implementada por la administración republicana.
De hecho, él es corresponsable de este apresamiento y el de muchos más dado el desmonte que ha hecho con la condición de ciudad santuaria que desde el 1989 disfruta New York.
Es este el mismo alcalde que ante los reclamos de organizaciones defensoras de los inmigrantes a parar detuviera el acoso, la persecucion y la redada anti inmigrantes, les calificó como promotoras de “histeria y de miedo”.
Además, dado su contubernio con el inquilino mayor de la Casa Blanca no ha tenido gallardía ni siguiera para criticar esta cacería en perjuicio de seres humanos que son esenciales para esta ciudad y en la cual residen mas de 3 millones de migrantes. Su indigno proceder quiere protegerlo con el subterfugio de que “mi opinión no importa” dado que no maneja “las políticas federales” en el ámbito de migración.
Su conducta es inseparable de su claro acuerdo de cooperación con ICE, lo que ha generado sospecha razonable dado que su trasborde al tren trumpista ocurrio despues que la justicia federal retirará los serios cargos de corrupción que pesaban en su contra y por los cuales estaba citado ante la justicia para demostrar su inocencia.
Para peor, ahora nada parece despintar que el senado valide lo acordado por la Cámara de Representantes de colocar en el presupuesto casi 90 mil millones de dolares para hacer mas arrestos, montar mas capacidad física carcelarias y para contar con mas funcionarios locales y judiciales dedicados al área migratoria y extender el muro físico y tecnológico en la frontera sur de EE.UU.
Este incomodo escenario conocerá, como contrapartida, un incremento en las acciones de protestas de calle y en acciones legales a favor de millones de familias indocumentadas.
No hay dudas que el verano del 2025 sera uno muy caliente e incómodo para las comunidades inmigrantes.
Por Luis Mayobanex Rodriguez



