SANTO DOMINGO, RD.- Vi por primera vez la figura de Ángel Emilio Miolán y Reynoso el 5 de julio de 1961 cuando se expusieron en público al llegar al país, enviados por el Partido Revolucionario Dominicano, Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo Montás, en misión política de organizar el partido en todo el territorio de la República Dominicana.
Fui uno de los jóvenes a mis 15 años junto a mis hermanos Héctor René, Germán Rodolfo (Gallito) y Luis Adolfo (Pin), fui testigo de ese gran hecho histórico, todos los que estábamos en el Parque Colón teníamos consciencia de que cualquier cosa podía suceder hablaron los tres principales representantes del PRD, el profesor José del Carmen Rodríguez y Milagros Ortíz Bosch solo a pocos días de la muerte de Trujillo, organizar el PRD, aprovechando el ambiente de libertad restringida, no era tarea fácil además de valentía.
Recuerdo que al finalizar las alocuciones y con una plaza llena de una gran concurrencia, viejos y jóvenes y el parque totalmente rodeado de los “poliguardías” inquietos por reprimir la multitud, se le ocurrió a un corpulento ex–flanqueador del “Generalísimo” el teniente P.N. José Rodolfo Urrutia Portes, en un enorme Harley-Davidson acelerar y provocar un enorme ruido característicos de esos motores y provocar una gran desbandada y la reacción inmediata de “No Tenemos Miedo”, “No Tenemos Miedo”, “No Tenemos Miedo” que pudo terminar en una gran desgracia…

Don Ángel nació “el día de los inocentes” en la provincia fronteriza de Dajabón, maestro de escuela rural (lo que decía con mucho orgullo), político, exiliado anti trujillista. Tal vez el único de los políticos por el que sentía gran admiración por su honestidad y perseverancia.
Llegamos a ser grandes amigos, lo vi personalmente un 26 de septiembre de 1963 justo un día después del golpe de estado a Juan Bosch, vivía a dos casas del edificio del Listín Diario en la 19 de marzo a esquina Salomé Ureña en un segundo nivel justo al lado de Max Henríquez Ureña fue apresado por un contingente de los “Cascos Blancos” comandados por el Coronel P.N. Francisco Alberto Caamaño Deñó, recuerdo vivamente escucharlo vocear desde la puerta al salir a la estrecha escalera vocear al coronel “desalojen la escalera ”¡¡¡coñooo!!!” con una estruendosa voz e introducirlo en una “perrera” de las que usaba la Policía Nacional.
En noviembre de 1965 el consejo nacional de disciplina del PRD decidió expulsar de sus filas al veterano dirigente perredeísta Ángel Emilio Miolán Reynoso, acusado de haber violado la línea política de la organización durante la “Guerra de Abril” en un juicio sumario orquestado por Juan Bosch, cual había sido la historia del Partido Revolucionario Dominicano desde su fundación en la Habana, Cuba en 1939.
Nadie entendía y como se había convertido Miolán de “Héroe a Villano” un hombre que lo había arriesgado todo cuando llegó al país a pocos días de la muerte del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina al igual otros dos compañeros Silfa y Castillo solo con las garantías que le podía ofrecer Joaquín Balaguer aún con la presencia en el país de Ramfis Trujillo y la familia y los remanentes del régimen.
Don Ángel estuvo retirado de la vida pública hasta la noche del 30 de enero de 1967, cuando Balaguer, en virtud del decreto No. 927, expedido el día 27 anterior, lo juramentó en su gabinete como Secretario de Estado sin Cartera y Director de la Dirección General de Turismo.
Luego un día cualquiera coincidimos en los pasillos del Palacio Nacional, me saludó como si nos conociéramos hace muchos años y me dijo que quería conversar conmigo que pasara por Turismo que recién se había mudado en la César Nicolás Penson esq. Rosa Duarte en la antigua residencia de Pedro Virgilio Trujillo Molina y me dice que un gran amigo mío Ricardo Thorman fotógrafo y camarógrafo me había recomendado, y empieza a encumbrarme como buen político para convencerme, pero me dice que tal vez no podía pagarme lo que yo podía estar percibiendo, pero que pensara que el turismo estaba comenzando y que había mucho futuro, que tendría un ayudante que era uno de los más viejos empleados que venía de la “Feria de la Paz en 1955 y que lo habían heredado de un famoso fotógrafo Tuto Báez e hijos. Me dijo que lo consultara con la almohada acerca de la oferta económica que me podía ofrecer, que de seguro me daría cuenta del gran futuro que tenía esa actividad.

Luego de tomar la decisión, al llegar a asumir el trabajo Rafael Cristian Blonda, se desataron los demonios con Blonda, era sordo totalmente, y entendía que yo lo haría cancelar, tuve que ganarme la confianza de él y explicarle que yo no solamente me nombrarían como fotógrafo, sino que le ayudaría con las relaciones con la prensa y que trabajaría directamente con Don Ángel.
Tuve que hablar con Miolán para que le explicara cual serían mis funciones para tranquilizar a Blonda un señor muy mayor que se sentía inseguro.
“¿Y los turistas dónde están? ¡En la cabeza de Miolán!”…
Para la gran sorpresa demostró que además de político era exitoso como gerente, una actividad que para todo el mundo era un secreto, despertó un gran entusiasmo en toda la sociedad por algo que era el “Secreto mejor guardado de los Dominicanos, el desarrollo del turismo”.
Algo que muchas personas se burlaban de él, se convirtió en un “pedigüeño”, no solo en nuestro país, sino en el exterior recuerdo que celebramos una semana Dominico-Venezolana y tocamos muchas puertas de viejos adinerados dominicanos que vivían en Venezuela y que Miolán visitó solicitando aportes para esas celebraciones al igual que políticos como el Gobernador de Caracas Diego Arria Salicetti y el apoyo que logró de don Juan de Arespacochaga y de Felipe político español y alcalde de Madrid que fue director general de Promoción del Turismo y presidente de la Empresa Nacional de Turismo de España., diligenció la realización con fondos europeos del estudio EDES-MENDAR para el estudio de desarrollo de los polos turísticos de nuestro país, en que participaba Pujadas & Armenteros, Shankland Cox y Sogreah France, esos estudios fueron motivados por Arespacochaga.
Don Ángel por su formación de educador logró instalar la primera escuela de formación turística en el país, recuerdo que en esa hubo un gran entusiasmo incluyendo un grupo de militares pilotos de la Fuerza Aérea Dominicana Pablo Garrido Medina, Sergio Arturo Rosario Abad, Idelfonso Apolinar Then, Juan Crisóstomo Recio Hernández quienes más adelante fueron oficiales generales y yo, tuvimos un grupo de brillantes profesores destacados en diferentes disciplinas relativas al turismo.
Se varió el nombre a Dirección Nacional de Turismo, y contribuyendo a que aprobaran varias leyes de regulación e incentivo del turismo como la ley 542-69 Orgánica de la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del Turismo y la Ley No. 153, de Promoción e Incentivo del Desarrollo Turístico del 4 de junio de 1971, y venciendo la incredulidad de muchos dominicanos que aun viendo el crecimiento de la hotelería y la industria turística en diversos puntos del país, lo veían como un soñador, solo Don Isidro Santana, Mencho Lovatón y Poppy Bermúdez siempre estaban prestos a colaborar con sus ideas “Quijotescas”. Lamentablemente esos sectores que se han beneficiado enormemente por más de 50 años de esa visión preclara de Ángel Miolán nunca han reconocido que fue el, el precursor indiscutible de esa actividad. (Continuará)
Por Onorio Montás



