WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció nuevas restricciones sobre el uso de Tylenol, el popular paracetamol, para mujeres embarazadas y recién nacidos, afirmando que el medicamento está directamente asociado con el autismo.
Esta declaración ha generado críticas y preocupaciones en el sector médico, que considera al paracetamol seguro y necesario en situaciones de riesgo durante el embarazo.
En una conferencia de prensa, Trump repitió en múltiples ocasiones: “no consuman Tylenol, no se lo den a los niños”, mientras oficializaba su postura contra el medicamento.
Datos sobre el Autismo
Según la Red de Monitoreo del Autismo y las Discapacidades (ADDM), 1 de cada 31 niños en EE. UU. es diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), un aumento significativo en comparación con 1 de cada 36 en años anteriores. Trump utilizó estos números para justificar su posición, sugiriendo que el aumento de diagnósticos puede estar relacionado con el uso de Tylenol.
A pesar de las afirmaciones de Trump y su secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., sobre la vacunación como posible causa del autismo, organizaciones médicas han destacado que el incremento en los diagnósticos se debe a una mayor concienciación y a la ampliación de la definición del espectro.
Reacciones del Sector Médico
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos emitió un comunicado reafirmando que el paracetamol es seguro y que las enfermedades tratadas durante el embarazo son más peligrosas que cualquier riesgo teórico asociado al medicamento.
El epidemiólogo Eric Ding mencionó un estudio en Suecia que analizó a 2.4 millones de niños y concluyó que el uso de paracetamol durante el embarazo no incrementa el riesgo de autismo. Aunque un análisis inicial mostró un riesgo del 5%, al comparar hermanos expuestos y no expuestos, el riesgo se redujo a 0%, sugiriendo que otros factores familiares podrían ser responsables de la asociación observada.
Contrariamente, un estudio de la Escuela de Medicina de Icahn del Mount Sinai indica que la exposición prenatal al paracetamol podría aumentar el riesgo de trastornos del neurodesarrollo.
Respuesta de Kenvue
Kenvue, la productora de Tylenol, expresó su desacuerdo con las afirmaciones de Trump. Su portavoz, Melissa Witt, declaró: “discrepamos rotundamente de cualquier sugerencia contraria a la ciencia independiente” y expresó preocupación por los posibles riesgos para la salud de las futuras madres.
Tylenol, lanzado en 1955, es uno de los analgésicos y antipiréticos más utilizados en EE. UU., generando ventas millonarias, con estimaciones de alrededor de 1,000 millones de dólares al año. Originalmente se desarrolló como una alternativa más segura a la aspirina, que estaba asociada con efectos adversos.



