Aunque el calendario no luce ideal, Shohei Ohtani y los Los Angeles Dodgers mantienen la confianza en que la superestrella de dos vías pueda iniciar la temporada como abridor. El plan contempla un regreso progresivo al montículo en su segundo año tras una segunda cirugía mayor en el codo derecho, con un manejo cuidadoso de cargas.
La preparación, sin embargo, es compleja. Además de su rol como bateador, Ohtani saldrá del campamento para integrarse a Samurai Japan en el Clásico Mundial de Béisbol, lo que reduce sus oportunidades de lanzar en juegos de exhibición. Aun así, el martes enfrentó bateadores por primera vez en la primavera en Camelback Ranch, un paso clave que lo sitúa por delante de donde estaba el año pasado, según el mánager Dave Roberts.
En esa sesión también trabajó Yoshinobu Yamamoto, quien está más avanzado en su preparación inicial y es probable que lance en la Liga del Cactus antes de viajar con Japón. En contraste, Roberts considera muy improbable que Ohtani lo haga, lo que deja pocas ventanas para acumular entradas antes del arranque de la campaña. Si Samurai Japan llega al juego por el título, Ohtani podría estar fuera hasta mediados de marzo, con una posible —y quizá única— aparición previa al Día Inaugural en la Freeway Series.
El club ya tiene experiencia gestionando este escenario. El año pasado, Ohtani aceleró su regreso tras enfrentar bateadores y debutó como lanzador a mediados de junio, con un aumento escalonado de entradas y restricciones claras. Para 2026, los Dodgers planean ser menos rígidos, aunque probablemente limitarán sus entradas al inicio, explorando soluciones creativas como una rotación flexible y apoyo de un relevista largo.
Sobre el ambicioso objetivo de competir por el Cy Young, Ohtani reconoce que necesitaría una carga de trabajo considerable, algo poco probable desde el primer día. Aun así, el presidente de operaciones Andrew Friedman subraya que el enfoque será observar y reaccionar, recordando que cuando Ohtani se propone una meta, suelen ocurrir cosas buenas.



