En los últimos días, la alcaldesa de Higüey y la Primera Dama de la República Dominicana han presentado una teoría controversial sobre la comunidad therian, sugiriendo que esta subcultura podría representar una amenaza para la sociedad. Este artículo explora sus afirmaciones y el contexto en el que surgen.
1.- Los therians son personas que se identifican como animales en un sentido espiritual o psicológico. Esta identificación no implica necesariamente un comportamiento físico que imite a un animal, sino más bien una conexión interna con una especie específica.
2.- Historia y Evolución : La comunidad therian ha existido desde los años 80 y ha evolucionado con el tiempo, adaptándose a cambios sociales y culturales.
3.- Disfraces y Percepción Pública : En la teoría presentada, se menciona a aquellos que se disfrazan de perros o gatos como una representación superficial del grupo. La alcaldesa y la Primera Dama parecen enfocarse en este aspecto visual, sugiriendo que podría ser una forma de desestabilizar la moralidad social.
4.- Identidad y Comportamiento : Se argumenta que la identificación como therian puede llevar a comportamientos que se perciben como desviados o no convencionales, lo que podría generar incomodidad en la sociedad.
5.- Comparaciones con Otras Subculturas : La teoría también menciona a los “diablos cajuelos”, una tradición cultural en la República Dominicana que involucra disfraces y representaciones folclóricas. La comparación sugiere que, al igual que estos disfraces, la comunidad therian podría ser vista como una amenaza a la tradición.
6.- Reacciones y Debate : La propuesta ha generado un amplio debate en redes sociales y entre expertos en sociología y psicología. Muchos defienden la importancia de la diversidad y la aceptación de identidades alternativas, argumentando que los therians no son inherentemente peligrosos.
La visión de la alcaldesa y la Primera Dama plantea interrogantes sobre cómo la sociedad percibe las diferencias y la identidad. En lugar de ver a los therians como una amenaza, se podría considerar la posibilidad de fomentar un diálogo más abierto y comprensivo sobre la diversidad en todas sus formas.
Este tema invita a la reflexión sobre la tolerancia y la aceptación en una sociedad en constante evolución. ¿Cómo podemos encontrar un equilibrio entre la tradición y la modernidad sin caer en la polarización?
Por Nelson Rojas



