IniciolabazucaMenoscal Reynoso advierte sobre la “guerra de la mentira” y llama a...

Menoscal Reynoso advierte sobre la “guerra de la mentira” y llama a defender la soberanía frente a las potencias

Sostiene que el conflicto global ya no solo se libra con armas, sino en la mente de las sociedades, y exhorta a los dominicanos a preservar su tradición histórica de libertad

En un momento en que el mundo parece fragmentarse entre conflictos visibles e invisibles, Rafael Menoscal Reynoso ha colocado el foco en una dimensión menos evidente, pero un tanto peligrosa: la batalla por la verdad.

En su más reciente reflexión, Menoscal describe un escenario global atravesado por guerras simultáneas —unas de fuego, otras de narrativa— que, a su juicio, están redefiniendo la manera en que las sociedades perciben la realidad.

Plantea que el planeta ya no solo arde por los misiles que destruyen ciudades, sino también por una guerra silenciosa que opera sobre la conciencia colectiva. Se trata, advierte, de una confrontación tecnológica e informativa donde las grandes potencias despliegan sofisticados mecanismos para moldear percepciones, legitimar intereses y convertir la mentira en una verdad aceptada.

En ese contexto, señala que el dominio no se ejerce únicamente sobre territorios, sino sobre las ideas. A su entender, existe un “circo mediático” que amplifica narrativas estratégicas, particularmente desde centros de poder global, con el objetivo de imponer visiones que respondan a intereses económicos y geopolíticos.

Advierte que, para quienes promueven estos conflictos, la vida humana queda relegada frente a los cálculos de poder. Las guerras —explica— no solo devastan infraestructuras, sino que erosionan valores, manipulan emociones y condicionan decisiones colectivas, creando una realidad donde lo verdadero y lo falso se confunden peligrosamente.

Frente a ese panorama, Menoscal sitúa a República Dominicana en una posición histórica que no puede ignorarse. Recuerda que el país ha sido marcado por intervenciones extranjeras y que esa memoria debe servir como guía moral en el presente. “Las naciones como la nuestra deben apoyar la paz, la soberanía y la justicia, jamás la guerra ni la intromisión extranjera”, sostiene.

Su planteamiento no es meramente político, sino profundamente ético. Propone que la defensa de la soberanía no es una consigna coyuntural, sino un principio que debe atravesar generaciones. En esa línea, reivindica el carácter del pueblo dominicano como forjador de su libertad, construido a partir de sacrificios que no pueden ser relativizados en el debate contemporáneo.

En su reflexión «Como cada semana», Menoscal también introduce una advertencia implícita: en un mundo saturado de información, la capacidad de discernir se convierte en un acto de resistencia. La manipulación mediática —sugiere— no prospera sin la complicidad involuntaria de quienes consumen sin cuestionar, lo que convierte a la ciudadanía en un actor clave dentro de esta disputa global.

El mensaje final de su reflexión se instala en el terreno de la responsabilidad colectiva. Más allá de gobiernos o coyunturas, plantea que la defensa de la patria es un deber permanente, una tarea que no se delega ni se posterga. “Los gobiernos pasan, pero la patria permanece”, recuerda, en una frase que resume el núcleo de su llamado.

Así, en medio de un mundo atravesado por tensiones visibles e invisibles, la voz de Menoscal Reynoso se alza como una exhortación a mirar más allá del ruido inmediato y a comprender que, en la era contemporánea, la soberanía también se juega en el terreno de las ideas.

Como cada semana, estas reflexiones de Rafael Menoscal Reynoso son difundidas a través de tres emisiones diarias de Teleradio América, del programa interactivo El Rumbo de la Tarde y los periódicos Panorama y El PaísDominicano.do, espacios desde los cuales su análisis crítico se ha consolidado como una referencia en el debate público nacional sobre poder, democracia y geopolítica.

Deja un comentario

Articulos Relacionados
- Advertisment -
Google search engine

Most Popular