Santiago de Los Caballeros.- El Partido Alianza País solicitó al presidente Luis Abinader, descartar cualquier intento que autorice al ministerio de Minas la explotación minera extractiva en la Cordillera Septentrional del país.
Mediante una comunicación la organización expone que en base a la concesión de explotación concedida en más de 12 mil hectáreas que alimentan de agua y clima fresco a unas 200 comunidades de Santiago y Puerto Plata que serían afectadas.
«A esta amenaza de explotación minera se añade que la cordillera está siendo ocupada descontroladamente por un proceso de depredación sistemática tolerada por la inacción institucional y falta de ordenamiento metropolitana en diversos municipios de Santiago» precisa.
Manifiesta Alianza País, que se puede identificar el grave daño ecológico que se les hace a la Cordillera Septentrional por las intervenciones en laderas, urbanizaciones improvisadas y movimiento de tierra sin supervisión, talas indiscriminadas y extracción irregular de materiales.
Indica la entidad política que la situación está acelerando procesos de erosión, aumentando la probabilidad de deslizamientos y comprometiendo la estabilidad de comunidades entera «y todo esto es violación a la normativas ambientales y de ordenamiento territorial».
Significa que ante el grave escenario que presenta la cordillera septentrional exige al gobierno y al Ministerio de Minas abstenerse de otorgar autorización de la explotación minera extractiva.
Propone además, declarar una moratoria inmediata a nuevas intervenciones en áreas críticas de la cordillera, ejecutar operativos de intervención y sanción contra responsables de violaciones ambientales.
Añade Alpaís, publicar un mapa oficial de acceso público, de zonas de alto riesgo y protección estricta, implementar un programa agresivo de restauración ecológica y recuperación de cuencas, así como, establecer un sistema permanente de vigilancia ciudadana.
Alianza País, finalmente afirma que la Cordillera Septentrional no sólo está siendo empujada hacia un punto de no retorno, con consecuencias que podrían ser irreversibles para el equilibrio ambiental y la seguridad urbana de toda la región.
Por Freddy P. Galarza



