Santo Domingo.– En un contexto social donde la mentira ha dejado de ser una excepción para convertirse en práctica recurrente, decir la verdad ya no es un gesto cotidiano, sino un acto de valentía que incomoda, sacude y despierta conciencias.
El periodista y empresario de la comunicación Salvador Holguín lanzó una profunda reflexión sobre la realidad actual, advirtiendo que la verdad no resulta incómoda por ser dañina, sino porque enfrenta directamente las narrativas construidas para manipular, encubrir o simplemente evitar la confrontación con la realidad.
“En una sociedad donde la mentira se vuelve común, decir la verdad deja de ser algo simple y se convierte en un acto incómodo para muchos. No porque la verdad sea dañina, sino porque confronta, incomoda y obliga a cuestionar aquello que otros prefieren ignorar”, expresó.
Holguín subrayó que el silencio cómplice y la normalización de la falsedad representan una amenaza directa a los valores democráticos, a la libertad de expresión y al derecho ciudadano de estar debidamente informado.
Esta reflexión pone sobre la mesa una realidad inquietante: mientras más se normaliza la mentira, más se castiga socialmente a quienes se atreven a decir la verdad, generando un clima donde la honestidad se percibe como un riesgo y no como un deber.
Desde el Grupo de Medios Hilando Fino, se reafirma el compromiso de seguir ejerciendo un periodismo firme, independiente y sin cortapisas, donde la verdad, aunque incómoda, siempre tenga espacio.
“Decir lo que otros callan no es una opción, es una responsabilidad.” Salvador Holguín reflexionando.
Por Salvador Holguín



