SANTO DOMINGO, RD.- Con el fin de la guerra entre Irán con Estados Unidos e Israel los precios del petróleo han empezado a caer bruscamente. El West Texas, al momento de escribir este artículo, se cotizaba a 73 dólares el barril después de registrar precios superiores a los 100 durante un tiempo, por lo que el paquete fiscal sancochado en las cámaras legislativas (sin ni siquiera celebrar vistas públicas) y promulgado de inmediato por el Poder Ejecutivo no tiene razón de ser, como tampoco lo tiene el abuso de congelar por cuatro meses el costo de los carburantes en base al último aumento.
Con esa reforma fiscal, Abinader busca recaudar 60 mil millones de pesos adicionales a partir de enero de 2027, un año preelectoral, sin decirle a la población en qué serían invertidos ésos recursos. Fue el bocinaje que se encargó de bendecir el proyecto, alegando que afectaría a los ricos, cuando los empresarios lo que han hecho históricamente es transferir los gravámenes a los consumidores. En consecuencia, los bienes y servicios aumentarían de precio y las clases media y baja perderían poder adquisitivo automáticamente.
No hubo un solo medio de comunicación social que no resalte las bondades de un paquete fiscal envuelto en el nombre “Plan Anticrisis”, un proyecto innecesario y abusivo, porque terminaría generando inflación sobre todo en los artículos de la canasta familiar.
Abinader, sencillamente, lo que tenía que hacer, para acabar de una vez y por todas con los empréstitos, era cobrar el Impuesto Sobre la Renta a todos aquellos empresarios –que él conoce muy bien— que evaden esa contribución. Por ese concepto obtendría dinero necesario para tapar el agujero fiscal, el cual ha crecido por el aumento constante de la nómina pública, el despilfarro gubernamental, las pensiones de lujo, la politiquería y el bocinaje.
Cobrando el ISR a los evasores y un mínimo, pero serio, plan de austeridad gubernamental era suficiente. Y no había que cometer ese crimen económico contra las clases media y baja con ese paquetazo.
Todo lo contrario: entre los meses de enero a abril se gastó en publicidad un promedio de 442 millones mensuales. Y en mayo, cuando más se justificaba reducir gastos corrientes, por los problemas internacionales, el dinero por ese concepto se disparó a 1077 millones de pesos.
- ¿Cuál fue la razón?
No hubo un solo medio de comunicación que no dedique espacio o tiempo a tratar los casos de Jet Set, el Camaleón (a los que se les dado más larga de la cuenta) y todos los que tienen que ver con animales marinos, que nuevamente fueron traídos por los moños, como son Medusa, Antipulpo, Calamar y Coral, los cuales se arrastran desde el año 2021. Lo guardan y los sacan dependiendo de la situación política del país y la conveniencia del Gobierno del Cambio.
En esta oportunidad los medios de comunicación y las bocinas, con excepciones contadas, se encargaron de entretener y desviar la atención respecto al paquete fiscal que se sancochó en tiempo récord, pese a que entra en vigencia el año entrante, con la agravante de que no se escuchó a ningún dominicano, como si solo se requiere consenso entre los sectores de poder, los mismos que impusieron como funcionarios a Magín Díaz, Valdez Albizu, Joel Santos y Celso Marranzini, entre otros.
Es un asunto de asegurar ese dinero sí o sí, para la compra masiva de tránsfugas políticos, como en efecto se ha empezado ya con legisladores y dirigentes de la Fuerza del Pueblo, en una estrategia encaminada a reducir a esa organización política, una réplica de lo que se hizo con el PLD durante todo el año 2023.
Apuesto a que con esos 60 mil millones de pesos no se construye siquiera un puente seco en el Gran Santo Domingo, tal como ha ocurrido durante los 6 de gobierno de Luis Abinader.
Hay una campaña sucia, inclusive, contra el propio Leonel Fernández, al pretender descalificarlo por su supuesta vejez y porque fue presidente en tres ocasiones. En República Dominicana no hay cultura de retiro político. Balaguer murió a los 96 sin despedirse de la actividad política y Bosch cedió la candidatura presidencial en 1996 por deterioro de sus facultades mentales. Pero al propio Mauricio de Vengoechea, asesor de Luis Abinader, se le vio expresar que “el tiempo de Leonel Fernández ya pasó”, una injerencia en asuntos políticos internos de parte de un extranjero. Su labor de estratega gubernamental debía mantener el bajo perfil por razones legales. Él es colombiano.
Se dice que hay mucho júbilo en Palacio Nacional con el dineral que le entraría en un año antesala del proceso eleccionario de 2028, pero lo que observo en la población y en las redes sociales es indignación, por lo que usar el Poder Legislativo para hacerle daño a su propio pueblo podría convertirse en un boomerang político.
Es una lástima que, mientras Abinader usa los recursos del contribuyente en politiquería y en mantener a la oposición separada y enemistada, ciertas organizaciones se dejen utilizar. Lo que se impone es la unidad de todas las fuerzas políticas para sacar al PRM del poder en mayo de 2028. El partido opositor que no actúe conforme a su rol o no interprete las ansias del pueblo, de acabar con la corrupción pública y la entrega del Estado dominicano a la oligarquía nacional, terminaría con muy baja votación. No se puede subestimar la inteligencia de la gente.
Por Danilo Cruz Pichardo



