El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que busca detener cualquier acción militar contra Irán sin la autorización previa del Congreso, en una decisión que representa un importante desafío político para el presidente Donald Trump.
La iniciativa fue aprobada por un estrecho margen de 50 votos a favor y 48 en contra, gracias al respaldo de varios senadores republicanos que se unieron a la mayoría demócrata para limitar una posible escalada militar en Oriente Medio.
Entre los republicanos que votaron a favor de la medida destacan Lisa Murkowski, Bill Cassidy, Susan Collins y Rand Paul, quienes rompieron con la línea de la Casa Blanca en uno de los temas más sensibles de política exterior.
La resolución exige que cualquier nueva ofensiva militar contra Irán cuente con la autorización expresa del Congreso, reafirmando el papel constitucional del Poder Legislativo en decisiones relacionadas con conflictos armados.
La votación se produce después de meses de tensión entre Washington y Teherán, un conflicto que provocó preocupación por el aumento de los precios del petróleo, el costo de vida de los estadounidenses y el impacto sobre la economía mundial.
Aunque el alcance práctico de la medida aún genera debate, el resultado refleja un creciente consenso en el Congreso para evitar una nueva guerra en Oriente Medio, especialmente después del acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán para reducir las hostilidades y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.



