Santo Domingo, RD.- Con el respaldo del Ministerio de Cultura y la Dirección General de Bellas Artes (DGBA), la Escuela Nacional de Danza (ENDANZA) culminó con gran éxito su Gala de Graduación 2026, una emotiva celebración que puso en escena el talento, la disciplina y la pasión de once jóvenes bailarinas que concluyeron su formación artística tras ocho años de preparación.
Durante dos noches: jueves y viernes, familiares, docentes, artistas y amantes de la danza se dieron cita para disfrutar de una propuesta escénica que evidenció la excelencia académica de la institución y el compromiso de la Dirección General de Bellas Artes con la formación de nuevas generaciones de artistas.
La gala representó la culminación de años de esfuerzo, constancia y dedicación de las graduandas, quienes asumieron la danza como una forma de vida y demostraron sobre el escenario el resultado de un proceso formativo basado en la excelencia, la sensibilidad artística y el desarrollo humano.
La directora general de Bellas Artes, Marianela Salleny, destacó que esta graduación simboliza el cierre de una importante etapa para jóvenes que han dedicado años de su vida a perfeccionar su talento.
«La Gala de Graduación de la Escuela Nacional de Danza constituye la culminación de años de esfuerzo, disciplina y dedicación de jóvenes artistas que han asumido la danza como una forma de vida. Esta noche está cargada de emociones, donde el arte, la excelencia académica y el compromiso con la formación artística se unen para celebrar un importante logro en la trayectoria de nuestras graduandas», expresó.
Asimismo, destacó el compromiso de la Dirección General de Bellas Artes de continuar fortaleciendo la educación artística como un pilar esencial para el desarrollo cultural del país.
Por su parte, la directora de la Escuela Nacional de Danza, Antonia Alcántara, manifestó que cada promoción representa el resultado de un largo proceso de formación artística y humana, construido sobre la disciplina, el esfuerzo y la perseverancia.
«Hoy celebramos el cierre de una etapa de ocho años de dedicación, aprendizaje y amor por la danza. La Gala de Graduación es el escenario donde convergen emociones profundas: la alegría por una meta alcanzada, la nostalgia de los recuerdos compartidos y la ilusión de los nuevos caminos que comienzan a abrirse», afirmó.
Alcántara agradeció a los padres y familiares por convertirse en el principal soporte de las estudiantes durante todo su proceso de formación.
«Han sido pilares fundamentales de este camino, acompañando cada paso, cada sacrificio y cada logro. Gracias por creer en esta institución y por comprender que detrás de cada artista hay una familia comprometida con sus sueños», expresó.
También reconoció la labor de los maestros a quienes definió como los responsables de descubrir, cultivar y fortalecer el talento artístico de las jóvenes bailarinas.
Dirigiéndose a las once graduandas, destacó que cada una representa una historia de perseverancia y compromiso.
«Durante ocho años han recorrido un camino exigente, marcado por la disciplina, la constancia y el sacrificio. Muchas circunstancias pudieron apartarlas de este sueño, pero su amor por la danza y su determinación las mantuvieron firmes hasta llegar a este momento», señaló.
Añadió que las nuevas profesionales no solo concluyen una etapa académica, sino que se convierten en portadoras de los conocimientos, valores y experiencias adquiridos en la Escuela Nacional de Danza.
«Son once diamantes pulidos con esmero, listos para brillar con luz propia. Pedimos al Creador que continúe guiando sus pasos y les abra espacios donde puedan desarrollar plenamente su talento», manifestó.
La propuesta artística estuvo dividida en tres momentos que reflejaron la diversidad y riqueza de la formación que ofrece la institución.
La primera parte estuvo dedicada a la danza clásica con la interpretación del ballet «La Esmeralda».
Posteriormente, el público disfrutó de la obra contemporánea «¿A dónde se fue el tiempo?», una propuesta cargada de emotividad que invitó a reflexionar sobre el paso del tiempo, el crecimiento y la transformación personal de las graduandas.
La gala concluyó con un recorrido por las tradiciones nacionales a través de la danza folklórica, con las interpretaciones de «La Culebra», «Los Congos», «Mangulina», «De Norte a Sur» y un energético merengue, que despertó el entusiasmo del público y puso en alto las raíces culturales dominicanas.



