WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las minas colocadas en aguas internacionales del estrecho de Ormuz ya fueron retiradas o detonadas, mientras Washington mantiene una fuerte presión militar sobre Irán en medio de la tensión por el estratégico paso marítimo.
Trump afirmó que la Armada estadounidense le comunicó que la zona quedó libre de minas y advirtió que cualquier nuevo intento de sembrarlas provocaría una respuesta militar inmediata. El mandatario también sostuvo que la Fuerza Espacial de EE.UU. mantiene vigilancia permanente sobre el estrecho.
La declaración contrasta con la posición de Teherán, que continúa sosteniendo que el estrecho permanece cerrado y condiciona su reapertura a un cambio en la postura de Washington.
Irán también ha defendido su control sobre buena parte de la costa del golfo Pérsico y ha planteado la posibilidad de cobrar peajes a las embarcaciones que utilicen esta estratégica ruta marítima.
El estrecho de Ormuz permanece así en el centro de la confrontación entre ambas naciones, mientras el escenario diplomático continúa estancado tras el vencimiento del alto el fuego temporal acordado en junio.



