SANTO DOMINGO, RD.- Podría ascender a más de RD$1,500 millones de pesos la deuda que acumula la poderosa alianza Grupo Vicini y Grupo Campollo por el arrendamiento del ingenio Barahona, otrora bastión del Estado en la cotidianidad económica del Sur Profundo.
Ocurre que, el Estado dominicano apenas ha recibido RD$522 millones de pesos en los 25 años de ejecución del arriendo del ingenio.
La situación ha dado lugar a controversias, en las cuales los gobiernos, incluyendo el actual del presidente Luis Abinader, se han manejado con extrema discreción. Es que el ingenio pasó a ser una cuasi propiedad hasta el año 2070, de los reconocidos grupos Vicini, de República Dominicana, y Campollo, de Guatemala.
Los inversionistas consideran que esos recursos que se afirman son deudas del Consorcio Azucarero Central (CAC) al Estado, han sido reinvertidos en la recuperación de la agroindustria. Y entonces, ante este despropósito, surgen las preguntas: ¿no se presume que el Consorcio utilizará sus propios capitales para la reinversión o capitalización? ¿Cómo se explica que sea el Estado que financie con sus capitales fiscales, tras 25 años de arriendo, la recuperación del ingenio Barahona? ¿Acaso esos recursos adeudados al gobierno no debieron mejor ser destinados a cambiar la calidad de vida y para modernizar los pueblos de la Región Enriquillo (Barahona, Bahoruco e Independencia)?
- Vocación terrífica
La vocación por la tierra y la industria azucarera que acompaña al Grupo Vicini es bien conocida por todos. Desde la llegada al país de los ancestros esta familia, hace ya más de un siglo, ha estado ligada a los territorios.
En tanto, el Grupo Campollo goza de extensas, pero no necesariamente fructíferas inversiones en la industria azucarera, petróleo y otros negocios, tanto en Guatemala, donde se originan sus capitales, como en otras naciones centroamericanas.
Eso lo explica todo. Ahora se entiende cómo esta verdadera “alianza de acero” en cuanto a inversiones empresariales, es tan poderosa; especialmente en lo referente al contrato del ingenio Barahona con sus respectivas peripecias, y engañifas, en el cuadro de sus relaciones de negocios de estos emporios con gobiernos de Centroamérica y del Caribe.
- Disputas financieras
Ha trascendido que esta poderosa alianza afronta muy silenciosamente controversias financieras con el contrato de arrendamiento que hizo el Consorcio Azucarero Central(CAC-Vicini-Campollo) del ingenio Barahona El hecho-por razones desconocidas-no se ventila en los medios de prensa nacional, ni en digitales locales.
“Informes fiscales y auditorías del sector estatal señalan que, bajo el esquema histórico del contrato, el CAC debió aportar al Estado dominicano más de RD$2,000 millones de pesos por concepto de arrendamiento”. “Sin embargo, los registros del CEA indican que solo se han liquidado efectivamente cerca de RD$522 millones de pesos”.
Sectores de la región Enriquillo (Barahona, Bahoruco e Independencia) han llamado la atención del Gobierno sobre lo que consideran “una deuda pendiente superior a los RD$1,500 millones”.
Sin embargo, el CAC ha alegado que esa deuda “ha sido históricamente compensada o deducida”, mediante el argumento de que esos recursos utilizaron en “la ejecución física de las inversiones de capital en el ingenio público”.
Por su lado, organizaciones sociales de la región “cuestionan que los beneficios netos percibidos de forma directa por el Estado dominicano siguen envueltos en opacidad institucional”. Han denunciado a través de medios de comunicación que “las utilidades por la venta masiva de azúcar crema y melaza superan ampliamente los cánones de arrendamiento compensados”.
Este pasado fin de semana un grupo de agricultores organizados se reunieron para demandar el cese de las persecuciones del emporio azucarero contra pequeños productores agrícolas de la zona, muchos de los cuales cultivan sus conucos a orillas de fincas cañeras desde hace más de 50 años.
- Hechos se explican solos
Hechas estas precisiones sobre la presencia de estos dos inversores latifundistas, se entiende por qué ha reinado la opacidad en el arrendamiento del ingenio Barahona.
Los hechos se explican por sí solos. Se comprende porqué, ni las autoridades que ahora regulan a la industria azucarera nacional, ni las que dirigen las instituciones de “transparencia”, en ninguno de los gobiernos que ha tenido la nación en los últimos 20 años, se han atrevido a tocar las médulas de este arriendo y sus adendas, en el ingenio Barahona.
Al parecer, detrás de este negocio se erige una especie de alianza de capitales que tiene como rutina obtener beneficios de inversiones, a veces sin importar el costo social y humano de las mismas.
Para esto usan acólitos políticos y burócratas en los gobiernos y en los pueblos, los cuales les facilitan adquirir bienes del Estado en países y territorios pobres como los nuestros.
Según informaciones recientes, “las inversiones azucareras de Guatemala en República Dominicana se centran principalmente en la participación del Grupo Campollo, el cual ha operado y administrado el ingenio Barahona bajo un modelo de arrendamiento en asociación con capital local como el grupo Vicini”.
- Estructura contractual y vigencia
“El contrato original de capitalización firmado con el Consejo Estatal del Azúcar (CEA) en diciembre de 1999 contemplaba un plazo inicial de 20 años. Pero, tras enmiendas y renegociaciones, el período de arrendamiento se ha extendido de forma que faculta al CAC a operar el ingenio hasta el año 2070”.
De hecho, pues, los agricultores de la zona deben saber que se enfrentan “a una alianza de acero” que tiene el apoyo del Estado (¿de qué lado está Dios?), lo que le será difícil de enfrentar, pese al respaldo que les puedan ofrecer la iglesia y de algunos grupos de una debilitada y desorientada izquierda que sobrevive en esta demarcación.
El CAC que arrendó la agroindustria ingenio Barahona tiene una administración en términos de aportación de capitales, integrada por el Grupo Vicini, de República Dominicana, y el Grupo Campollo, de Guatemala. ¿Quiénes son estos grupos económicos? Nos encontramos con que el Grupo Campollo “tiene inversiones diversificadas en sectores como el azucarero, energético, agrícola e inmobiliario”.
Específicamente, este grupo es propietario del ingenio Madre Tierra, considerado “uno de los ingenios más importantes de la Costa Sur de Guatemala”. Cuenta igualmente con operaciones azucareras en Costa Rica y la República Dominicana.
Pero no todo es color de rosa en las operaciones de este emporio guatemalteco. Medios de prensa independientes han denunciado que “tres de esas entidades del Grupo Campollo están a cargo de los eléctricos y petroleros registrados en los llamados “paraísos fiscales Panamá Papers” o “Papeles de Panamá”.
Además, en su explotación de la industria azucarera se le ha llegado a tildar como “El cártel del azúcar de Guatemala”, y a sus plantaciones de caña, según medios digitales, se le bautizó como “La tierra esclava”. Estos medios atribuyen también al grupo Campollo haber construido “una compleja estructura de personas jurídicas fuera de los controles del gobierno guatemalteco…”.
- Inversiones de los Vicini
En tanto, el socio del Grupo Campollo, el Grupo Vicini, también tiene inversiones en la industria azucarera y ambos participan en una alianza para la operación del ingenio Barahona.
El Grupo Vicini mantiene inversiones clave en sectores vitales para la economía de la República Dominicana. Entre los sectores de inversión de “Los Vicini” como se le dice popularmente en el país, están energía, industria y manufactura, turismo e inmobiliario, entretenimiento y cine, educación, impacto social, finanzas, servicios y agroindustria.
De acuerdo con Wikipedia, Vicini proviene del italiano vicini, que significa vecinos. Es una familia de empresarios dominicanos de origen italiano que, según la revista Forbes, “los Vicini son la familia más acaudalada de la República Dominicana”.
Ante todo, y frente a un adversario tan poderoso, sólo nos cuesta decir a los campesinos de la zona de influencia del ingenio Barahona: Por favor, cuídense de “los vecinos”, a ellos les gustan mucho las tierras, y que estos, juntos con los Campollo, “suelen engullirlo todo”. Si no me creen, pregúntenles a los guatemaltecos y sus “tierras esclavas” del ingenio Madre Tierra.
Por Emiliano Reyes Espejo

