El cineasta Nicolás Bernal, nacido y formado en Soacha, continúa fortaleciendo una propuesta cinematográfica que encuentra en su territorio una fuente de inspiración, pero que desde sus primeros proyectos ha tenido la mirada puesta en escenarios internacionales.
Bernal ha convertido a Soacha en uno de los principales escenarios de sus historias, defendiendo la posibilidad de hacer cine desde el municipio y demostrar que las producciones nacidas en el territorio pueden conectar con públicos más allá de las fronteras colombianas.
Su recorrido internacional tuvo uno de sus capítulos más recientes con El Teatro: Cuidado con lo que deseas, cortometraje que llegó a Estados Unidos como parte de la programación del Festival de Ohio, ampliando la circulación de su trabajo y reafirmando su interés por llevar sus historias a nuevos espectadores.
Ahora, el director se prepara para rodar La otra vida de Valeria, un cortometraje de suspenso y misterio que propone una historia marcada por los secretos, las apariencias y las consecuencias de un pasado que se niega a permanecer oculto.
La trama gira alrededor de Valeria, una mujer que aparentemente lleva una vida tranquila junto a su pareja. Sin embargo, detrás de esa cotidianidad existe un secreto que ha conseguido mantener oculto durante años. Cuando determinadas situaciones comienzan a revelar que algo no encaja, su pasado empieza a cruzarse con su presente, poniendo en peligro su relación y la vida que ha construido.
La producción contará con un elenco encabezado por la reconocida modelo y actriz Shanaia Zamek, acompañada por Tian Hernández, Alejandro Romero y Uwaldo Bernal. A ellos se suma la participación especial del reconocido actor David Ramírez López, recordado por interpretar a Wilson, el portero de Yo soy Betty, la fea.
La otra vida de Valeria nace de una historia escrita por Cleider Sanguino, con producción de Andrés Neira, coproducción de Sandra Arroyave y dirección de Nicolás Bernal.
El rodaje se realizará en Soacha, territorio que vuelve a ocupar un papel fundamental dentro de la propuesta del cineasta. Desde allí, Bernal busca construir una película capaz de trascender el contexto local y continuar el recorrido internacional que ha marcado su carrera.
Con La otra vida de Valeria, Nicolás Bernal reafirma su apuesta por crear desde Soacha, utilizar sus escenarios y talentos como parte de una narrativa cinematográfica propia y, al mismo tiempo, proyectar sus historias hacia nuevos públicos alrededor del mundo.



