Ciudad de Panamá.- Estados Unidos y Panamá buscan reforzar su cooperación en la lucha contra el narcotráfico, con el objetivo de que el país centroamericano deje de figurar entre las naciones identificadas por Washington como territorios vinculados al tránsito o producción de drogas ilícitas.
El embajador estadounidense en Panamá, Kevin Marino Cabrera, aseguró que ambos gobiernos mantienen un trabajo conjunto permanente y destacó el desempeño de las autoridades panameñas en los decomisos de drogas. Según el diplomático, Panamá ha sido durante cinco años consecutivos el principal socio de Estados Unidos en la región en materia de incautaciones.
La declaración se produce después de que el Departamento de Estado de EE.UU. incluyera nuevamente a Panamá en su lista anual de países considerados relevantes para el tránsito o producción de drogas ilícitas. En el documento también aparecen naciones de América Latina, el Caribe, Asia y otras regiones.
Cabrera sostuvo que Washington pretende ampliar la cooperación con el Gobierno del presidente José Raúl Mulino, especialmente en materia de seguridad y combate al crimen organizado. La estrategia se desarrolla además dentro de iniciativas regionales impulsadas por Estados Unidos para enfrentar a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Las cifras oficiales panameñas reflejan la magnitud del desafío. Durante 2025, las autoridades decomisaron aproximadamente 129 toneladas de drogas, además de 47,8 toneladas de precursores químicos, de acuerdo con estadísticas del Ministerio Público.
El Gobierno panameño enfrenta así el reto de mantener sus operaciones contra el narcotráfico mientras busca que los resultados obtenidos en materia de incautaciones y cooperación internacional se traduzcan en un cambio en la clasificación estadounidense.



