Un exfuncionario de alto rango de la CIA, David J. Rush, se declaró culpable en Virginia de utilizar su posición y recursos del Gobierno estadounidense para obtener beneficios personales mediante operaciones inmobiliarias y la adquisición de cientos de lingotes de oro valorados en más de US$40 millones, según documentos judiciales.
De acuerdo con los fiscales, Rush habría creado un supuesto programa gubernamental altamente confidencial para justificar la compra de una propiedad de lujo en el sur de Florida que posteriormente pretendía vender en beneficio propio. Una estrategia similar habría sido utilizada para conseguir los lingotes de oro, bajo el argumento de una actividad oficial que, según la acusación, nunca existió.
El Departamento de Justicia estima que las acciones atribuidas a Rush provocaron alrededor de US$194 millones en pérdidas para el Gobierno federal. Entre los gastos señalados figuran más de US$1.8 millones en vuelos privados que, según los fiscales, fueron autorizados para su uso personal.
El caso también incluye un señalamiento relacionado con información clasificada. Durante una investigación, Rush habría reconocido que reveló a un funcionario de un gobierno extranjero la identidad de una fuente secreta del Gobierno estadounidense, aunque los documentos judiciales no identifican al país involucrado.
Los fiscales sostienen además que el exfuncionario presentó información falsa sobre sus antecedentes militares y académicos y engañó a colegas y contratistas sobre la supuesta autorización de los programas que utilizó para respaldar sus operaciones.



