CHICAGO.– Los Medias Blancas de Chicago apostarán por el derecho Sean Burke para abrir el quinto y decisivo encuentro frente a los Guardianes de Cleveland, en un enfrentamiento que determinará cuál de los dos equipos avanza tras una serie marcada por la intensidad y los constantes cambios de impulso.
Burke se ganó la oportunidad después de su destacada actuación en el segundo partido, cuando trabajó durante 5.1 entradas, permitió una carrera y un solo imparable, además de recetar seis ponches. El lanzador también consiguió retirar a 13 bateadores consecutivos, demostrando su capacidad para contener la ofensiva de Cleveland.
La decisión llega después de que Chicago dejara escapar dos oportunidades de cerrar la serie ante su público. En el cuarto encuentro, los Guardianes se impusieron 9-5, aprovechando una sexta entrada de seis carreras que castigó severamente al cuerpo de relevistas de los Medias Blancas.
Uno de los aspectos que más preocupa al conjunto de Chicago es el descontrol de sus lanzadores. El equipo concedió numerosas bases por bolas en los últimos dos compromisos, permitiendo que Cleveland encontrara oportunidades para fabricar carreras y mantener viva la eliminatoria.
El relevista Grant Taylor, quien había sido una de las principales fortalezas del equipo durante la postemporada, también sufrió ante la ofensiva rival. Pese al revés, el lanzador aseguró que estará disponible para el partido definitivo y dispuesto a asumir cualquier responsabilidad que le asigne el cuerpo técnico.
Chicago recibió, sin embargo, un respiro con la jornada libre del viernes, que permitirá recuperar a buena parte de sus relevistas. Erick Fedde, quien trabajó 3.2 entradas en una aparición de emergencia, representa una excepción debido a la cantidad de lanzamientos realizados y al desgaste acumulado.
Cleveland también tuvo que recurrir a varios de sus brazos importantes para asegurar el triunfo del jueves, por lo que la administración del bullpen podría resultar determinante en el desenlace. Ambos equipos llegan al encuentro con interrogantes sobre la disponibilidad y el rendimiento de sus principales relevistas.
La rivalidad entre ambos conjuntos ha sido equilibrada durante toda la campaña, y ahora deberán resolver la disputa en Cleveland. Para los Medias Blancas, la misión será respaldar a Burke, limitar los boletos y evitar otra entrada explosiva de los Guardianes. Una victoria les permitiría avanzar; una derrota pondría fin a su recorrido en esta serie.



