El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Cuba podría entrar en una etapa de profundas transformaciones políticas y económicas antes de que finalice la administración de Donald Trump.
Rubio sostuvo que el cambio no ocurrirá de manera inmediata, debido a las décadas de permanencia del actual sistema político cubano, pero afirmó que la isla podría encaminarse hacia un proceso difícil de revertir.
El funcionario estadounidense comparó el posible escenario cubano con las transiciones que vivieron varios países de Europa del Este tras el derrumbe de los regímenes comunistas. A su juicio, aquellas experiencias demuestran que sustituir estructuras políticas y económicas consolidadas requiere varios años.
Rubio dejó claro que Washington mantiene la situación de Cuba entre sus prioridades estratégicas. La Administración Trump, según sus declaraciones, busca que la isla avance hacia un modelo que garantice mayor estabilidad y seguridad y que, al mismo tiempo, resulte favorable a los intereses estadounidenses.
Las declaraciones elevan nuevamente la presión política sobre el Gobierno cubano y plantean la posibilidad de que durante el actual mandato presidencial estadounidense se produzcan movimientos capaces de alterar el rumbo de la isla.
Aunque Rubio no precisó qué mecanismos podrían conducir a esa transformación ni cuándo comenzaría exactamente, su pronóstico refleja que Washington espera cambios sustanciales en Cuba antes de que termine el período de Trump.



