Exdirector del INDRHI advierte que después de más de tres lustros el país no puede permitir que una de las inversiones hidráulicas más importantes del Sur continúe sin completar todas sus obras complementarias
SANTO DOMINGO.— El exdirector ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), ingeniero Héctor Rodríguez Pimentel, exhortó al Congreso Nacional a conocer con carácter de urgencia las iniciativas financieras y legislativas pendientes para garantizar la terminación definitiva de las obras complementarias del Proyecto Múltiple de la Presa de Montegrande.
Rodríguez Pimentel sostuvo que, después de más de tres lustros de ejecución y de una cuantiosa inversión del Estado dominicano, el país no puede darse el lujo de continuar postergando la culminación integral de una infraestructura concebida para transformar económica y socialmente la región Suroeste.
“Montegrande no puede continuar siendo la historia de nunca acabar. Hemos invertido demasiado dinero, demasiado tiempo y demasiadas expectativas de desarrollo para permitir que obstáculos financieros, contractuales o burocráticos impidan aprovechar plenamente esta obra”, afirmó.
El exfuncionario, bajo cuya gestión en el INDRHI se impulsó el proceso de contratación de la presa, señaló que el Congreso debe facilitar las decisiones necesarias para completar las obras pendientes, incluyendo los mecanismos legales requeridos para que el INDRHI pueda realizar las modificaciones contractuales indispensables que excedan los límites ordinarios establecidos por la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones Públicas.

Consideró que cualquier autorización excepcional debe estar acompañada de estrictos mecanismos de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas, así como de un cronograma definitivo de terminación.
“Aprobar los instrumentos necesarios para terminar Montegrande no significa otorgar un cheque en blanco. El país tiene derecho a conocer cuánto falta, en qué se invertirá cada peso y cuál será la fecha definitiva de terminación de las obras”, expresó Rodríguez Pimentel.
Recordó que Montegrande fue concebida como un proyecto de aprovechamiento múltiple de las aguas del río Yaque del Sur y que sus beneficios abarcan el riego agrícola, abastecimiento de agua potable, control de inundaciones, generación hidroeléctrica y desarrollo económico de una de las regiones históricamente más rezagadas del país.
Rodríguez Pimentel destacó que las obras complementarias permitirán ampliar y modernizar los sistemas de riego de la cuenca baja del Yaque del Sur y fortalecer el suministro de agua para cientos de miles de habitantes del Suroeste.
Asimismo, contribuirán a reducir la vulnerabilidad de numerosas comunidades frente a las inundaciones provocadas por las crecidas del Yaque del Sur y a crear mejores condiciones para incrementar la producción agropecuaria y estimular nuevas inversiones.
“El costo de seguir esperando no se mide solamente en dinero. Se mide también en producción agrícola que dejamos de generar, empleos que no se crean, agua que no llega a las comunidades y familias que continúan expuestas a inundaciones y períodos de sequía”, manifestó.
El ingeniero Rodríguez Pimentel recordó que el contrato para la construcción de Montegrande fue suscrito originalmente en julio de 2009, pero dificultades posteriores de financiamiento provocaron retrasos y modificaciones que prolongaron considerablemente su ejecución.
Indicó que precisamente esa experiencia debe servir de lección para evitar que las grandes obras de infraestructura del país vuelvan a quedar sometidas durante años a incertidumbres presupuestarias y sucesivas modificaciones contractuales.
El exdirector del INDRHI consideró que Montegrande debe asumirse definitivamente como un proyecto de Estado, independientemente de los gobiernos que hayan participado en las diferentes etapas de su construcción.
“Esta no es una obra de un partido ni de un gobierno. Es una obra del Estado dominicano y, sobre todo, una obra que necesita el Sur. Lo que corresponde ahora es unir voluntades para terminarla y ponerla a producir plenamente en beneficio de la población”, afirmó.
Rodríguez Pimentel dijo que el Gobierno, el Congreso Nacional y el INDRHI tienen la oportunidad de cerrar definitivamente un capítulo que se ha prolongado demasiado y convertir a Montegrande en el instrumento de desarrollo regional para el cual fue concebida.
“Después de tantos años, el país no necesita otra promesa sobre Montegrande. Necesita terminarla”, concluyó.



